« Siempre he sido rellenita, pero he acabado aceptando los kilos de mas. Muchas veces las mujeres se sorprenden de ver que me pongo lo que quiero y que me siento muy bien con mi cuerpo incluso en traje de baño.
Crecí con una madre que estaba obsesionada con las dietas. Pesaba cada ingrediente y calculaba todas las calorías, pero tuve la suerte de que nunca me impusiera su ritmo de vida.
El hecho de haberla visto siempre privándose de comer me vacunó de por vida. ¡Prefiero ser libre que prisionera de los dictados de la moda! »