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Tu objetivo
Evitar los diálogos tontos, del tipo: "¿Me quieres?" o "¿No has visto mis llaves?". Lo que buscas es que se exprese y no sólo para hablar de lo que vais a cenar esa noche. Quieres que te cuente sus deseos, anhelos, sentimientos y opiniones... En resumen, ¡un hombre que hable!
Tu estrategia
Sobre todo no le metas presión: "no hay que considerar la comunicación como una obligación", comenta Sophie Cadalen, psicoanalista. Mejor olvidarse de aquello de "tenemos que hablar". Tu mejor arma: aprovechar los momentos en los que parezca dispuesto a hablar y confiarse a ti. En un restaurante, delante de una buena cena, por ejemplo. Este tipo de atmósfera hará que se relaje y que pueda hablar contigo con sinceridad.
Beneficios para la pareja
Entras en el ámbito de la intimidad y la complicidad, un punto a favor para mantener una relación duradera. "La pareja son dos voces que se encuentran en una sola y se ajustan continuamente", dice la experta. "Haciendo hablar a tu pareja", continúa, "conseguirás acompañarle en su evolución como persona".
El consejo de la psicoanalista
"Deja a un lado el prejuicio de que los hombres no hablan las cosas. Es el primer obstáculo para la comunicación".
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