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Tu objetivo
Hacerle ver que nada es para siempre y que el hecho de compartir una cama o incluso una cuenta corriente, no asegura nada. Si quiere conservarte, deberá continuar haciendo el esfuerzo de seducirte, ¡y no hay peros que valgan!
Tu estrategia
Una pizca de egoísmo, unos gramos de capricho y una buena dosis de independencia. Sobre el terreno, le dirás, sin ningún tipo de pudor: "¿Comer con tus padres? He quedado con una amiga para ir a la piscina, así que mejor en otra ocasión". Porque, aunque te guste pasar tiempo con él, le quieres dejar claro que no estás a su disposición, que tienes tu vida, con tus amigos y tus prioridades. En resumen: te haces de rogar.
Beneficios para la pareja
"Para que una pareja funcione bien, es necesario que cada uno tenga su espacio", comenta la psicoanalista Sophie Cadalen. Alejarse un poco permite volver a encontrarse con más ganas, porque la distancia aumenta la pérdida y el deseo.
El consejo de la psicoanalista
"¡Cuidado! No existen las distancias buenas o malas, no hay una regla válida para todas las parejas. Así que no te fuerces a salir con los amigos si no tienes ganas. En toda pareja normal, siempre habrá momentos en los que no conectéis el uno con el otro, a la fuerza, situaciones en las que uno de los dos no esté tan involucrado en la relación. Problemas en el trabajo o con los niños quizá crearán distancia, el caso es volver a acercarse".
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