Te encanta hacer regalos y recibirlos a cambio. ¿Egoísta? ¡No ! Sencillamente te gusta recibir regalos que estén a la altura de los que tú haces. Es una especie de “dar para recibir”.
Eres una mamá Noel pero no te pasas dos meses buscando los regalos. La organización y el feeling son imprescindibles para tus compras de Navidad. Conoces muy bien las personas a las que ofreces los regalos y es muy raro que te equivoques.
Eres rápida, y no te complicas demasiado con las sorpresas. Si ya no encuentras el regalo que habías pensado en un principio, no pasa nada, enseguida encuentras otra cosa.
Tu mejor recompensa: Disfrutar de las compras de fin de año y conseguir encontrar todo lo que necesitas lo antes posible.
Lo peor de todo: tener que hace la cola en la caja y esperar a que te envuelvan los regalos.
Tu presupuesto: eres de las que gastan son contar, ¡lo importante es encontrar rápidamente los buenos regalos!