El principal inconveniente: te cuesta aceptar las críticas.
Ser demasiado seductora puede acabar molestando… así que es necesario encontrar un equilibrio e imponerte a los demás con suavidad. Ser reina de la comunicación está muy bien, pero intenta no impedir que los demás existan.
Los hombres se pueden sentir un poco dominados en privado, y sobre todo en público. Por ejemplo, en presencia de vuestros amigos, piensa a dejarle su espacio…
En cuanto al trabajo, es más bien lo mismo. Procura no parecer demasiado ambiciosa…