Reservada no quiere decir cerrada. No te sientes siempre a gusto en tus relaciones con los demás, como en las fiestas en las que no conoces a nadie… Te cuesta un gran esfuerzo entablar una conversación con la gente que no conoces.
Tu táctica: la observación
No te sientes a gusto con quienes de entrada comunican con mucha facilidad. Ya sea en público o en privado, procuras preservar al máximo tu intimidad. Tienes un comportamiento más bien secreto y tienes un lado muy misterioso. Eres reservada frente a los demás, por miedo a que te hieran o te decepcionen.
Aunque puedas parecer una persona fría, en realidad eres una persona muy sensible, capaz de dar mucho cariño cuando te sientes en confianza. En esos momentos la comunicación se convierte en algo fácil, dejas a un lado esa actitud protectora y te haces menos preguntas. La comunicación se convierte en algo más sencillo.