No para de mandarte cartas a casa recordándote que estás en números rojos...
Sin embargo, si no estuviera ahí para recordarte que tienes tus límites en cuestión de finanzas, tu situación económica sería catastrófica.
Mejor te lo tomas con filosofía y agradécele su paciencia y su clemencia. Seguro que estará más atento para otras veces.