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13 problemas que solo una adicta a los pintalabios entiende

Patricia Álvarez
por Patricia Álvarez Publicado en 30 de julio de 2015
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Si tu lema en la vida es "Una chica nunca tiene suficientes pintalabios rojos", no concibes salir a la calle sin llevar un color vibrante en los labios, y con los productos que hay en tu neceser podrías montar tu propio ejército de perfiladores, labiales y glosses, seguro que ya sabes el "precio" que hay que pagar por llevar los labios pintados a diario. Amigas de la hermandad del Lipstick del Gran Poder, ha llegado el momento de contar al mundo nuestra verdad.

¿Has perdido la cuenta de los pintalabios rojos que atesoras en tu tocador? ¿No puedes evitar probarte todos los colores nuevos de labiales que llegan a tu perfumería favorita? ¿Tu novio está harto de que le dejes la boca manchada cada vez que le besas? ¡Te entendemos perfectamente!

Y es que el resto del mundo parece no comprender el gran compromiso que supone llevar los labios pintados a diario (y mantener el color a lo largo del día). Retoques cada vez que comes o bebes algo, continuas miradas al espejo para comprobar que no llevas los dientes manchados, o ser una experta en contorsionismo cada vez que te pruebas una camiseta blanca para no mancharla son solo algunas de las situaciones a las que nos tenemos que enfrentar a diario. ¿Te sientes identificada? Descubre los 13 problemas que solo una adicta a los pintalabios entiende.

Sienna Miller © Getty

1. Nadie tiene dudas para identificar tu taza en el desayuno

Hay gente que lleva su propia taza a la oficina para no confundirla con la de los demás, o personas que incluso marcan sus botellas de agua con su nombre para que nadie las coja por equivocación. En tu caso no hay duda, ¡busca la taza con la marca de labios!

2. Tus besos siempre dejan huella

Ya sea en la boca de tu chico, en la mejilla de tu madre o incluso en la cabeza de tu perro. Si has besado a alguien ya puedes ser todo lo discreta que quieras, tu pintalabios siempre acaba delatándote.

3. La ropa es secundaria. Eliges tu outfit en función del pintalabios que te apetezca llevar cada día

Hay gente que elige la ropa en función de su estado de ánimo, otra que lo hace en función del sitio al que vaya a ir ese día y luego estás tú, que primero eliges qué labial vas a llevar y luego ya combinarás la ropa que mejor le va.

4. Compartir botella de agua puede ser una tarea complicada

Puede parecer una tontería, pero si compartes botella de agua o vaso con alguien y no quieres dejarle tu marca característica, tendrás que hacer gala de tu buen pulso y equilibrio para conseguirlo.

5. ¿Sonreir sin mirarte antes en el espejo? No, gracias

¿Cuantas veces te has mirado en el espejo y has descubierto horrorizada que llevabas los dientes manchados de pintalabios? La experiencia es un grado y por eso ahora siempre compruebas tu sonrisa en cualquier superficie reflectante y pasas bien la lengua por lo dientes antes de sonreir.

6. La frase que más repites a lo largo del día es: ¿sigo llevando los labios pintados?

Cuando no hay espejo cerca no te queda más remedio que acudir a los que te rodean para comprobar que todo sigue en su sitio. El problema es que a la quinta vez que lo preguntas la gente empieza a cansarse de ti...

7. 15 pintalabios rojos, 10 fucsias y 7 violetas nunca son suficientes

¿Qué culpa tienes tú si la gente es incapaz de distinguir un rojo con subtono anaranjado de otro con subtono azul? ¡Tus pintalabios no son todos iguales y punto!

8. Puedes tardar más en pintarte los labios que en el resto de tu maquillaje en total

No has llegado hasta aquí para pintarte los labios deprisa y corriendo e ir hecha un cuadro todo el día. Perfilador, labial aplicado con pincel, toque de gloss, retocar con corrector el contorno... Es un ritual que hay que seguir a rajatabla si quieres llegar al final del día sin acabar como El Joker.

9. Eres capaz de encontrar una justificación razonable que explique tu última compra de productos labiales

"Sé que te parecerá muy parecido a este otro que ya tenía, pero si te fijas bien son tonos completamente diferentes" o "Todos mis labiales son de efecto mate y necesitaba uno más cremoso" son frases que has usado más veces de las que estás dispuesta a admitir.

10. Te gustan tanto los pintalabios que no tienes miedo a experimentar con los colores...

... Aunque a veces el resultado no es tan bueno como esperabas.

11. Cada vez que compras un labial nuevo es como llegar al nirvana

¡Nunca algo tan pequeño hizo feliz a tantas mujeres!

12. Probarte ropa blanca en cualquier tienda desarrolla tu elasticidad

El blanco es uno de los colores de la temporada y te encanta llevarlo cuando estás morena, pero reconoce que más de una vez has dejado "tu huella" en la prenda que te estabas probando y has tenido que ir a buscar otra limpia al perchero para cambiarla.

13. En los día malos, la barra de labios es la solución a todos tus problemas

Sabes que es un producto de maquillaje y que no va a hacer que tus problemas desaparezcan por arte de magia, pero lo cierto es que un buen rojo de labios tiene la habilidad de levantarte la moral hasta en los días más tristes.

Y si te encantan los labiales, seguro que alucinas al descubrir cómo puedes convertir un chicle en un pintalabios. ¡Echa un vistazo!



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