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La interpretación
de los dibujos de niños es un ejercicio tan delicado que sólo los
especialistas pueden dedicarse a un análisis como éste.
Sin embargo, existen una serie de signos que pueden alertarnos:
-Una impresión de malestar recurrente en los dibujos.
-Que a los personajes les falten ciertas partes sistemáticamente.
-Los ojos bizcos o huecos.
-Las tachaduras son anormales.
-Los ennegrecimientos son excesivos.
-Los dibujos son minúsculos y aislados en un espacio reducido.
-El niño rechaza sistemáticamente dibujar o rompe sus dibujos.
-Al cabo de los meses, se repiten siempre los mismos dibujos.
-Las figuras están vacías.
-Las formas no están cerradas.
Por el contrario, ciertos dibujos pueden asustar a los padres y por tanto no constituir
signos preocupantes: como es el caso de escenas violentas (que no siempre reflejan
la realidad) o incluso la aparición de órganos genitales a partir
de los 3 ó 4 años. A partir de esta edad el niño empieza
a distinguir la diferencia sexual. Es más bien su presencia constante u
obsesiva lo que debe alarmarnos, nos explica el Dr. Greig. |