
La repetición.
Cuando el niño garabatea o dibuja se siente libre para expresar sus estados
de ánimo, sus impulsos, sus emociones positivas o negativas.
Y es a través de la repetición, que podemos interpretar sus dibujos,
nos explica el Dr Greig. Cuando vemos formas, colores, detalles repetidos el niño
trata de transmitir un mensaje. Si durante una terapia, el pedopsiquiatra observa
un detalle, que puede revelarse importante, el especialista no va a preguntar
directamente al niño algo sobre esta anomalía, sino que le pedirá
que realice un dibujo.
Contar a través de los dibujos. Ciertos expertos nos aconsejan que
cuando un niño nos enseñe su dibujo no reaccionemos sistemáticamente
con un piropo tipo "¡oh, qué bonito!". Lo que le interesa
al niño es hablar de su dibujo. Si no habla de él, no hay que darle
demasiada importancia y acosarle para que nos explique sobre el significado de
su obra. Pero si tu hijo te enseña su creación, pregúntale
lo que representan los detalles de la misma. Es decir, hablad sobre su
dibujo. |