
Un
niño pasa una media de 2 horas al día delante del televisor. Los
profesionales de la infancia están inquietos. En una sociedad en la que
las madres trabajan, en la que nos asusta que nuestros hijos salgan solos, en
donde se le pide al niño que sea cada vez más independiente y autónomo,
¿cómo no hacer de él un "adicto" a la tele? La
televisión puede ser, efectivamente, una apertura al mundo. Pero siempre
y cuando se vea en pequeñas dosis y de manera controlada y adaptada.
La televisión puede tener un impacto considerable en su desarrollo afectivo
y social. No olvidemos que un niño necesita, expresarse, jugar, soñar,
hacer deporte y sobre todo, sentirse querido y respetado.
La
televisión: modo de empleo en 8 preguntas. |
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