

Que
el bebé agarre tu mano apretándola, obedece a uno de los
numerosos reflejos involuntarios del recién nacido. Lo hace con
tal fuerza que puedes incorporarlo si está agarrado a tus dedos.
Los especialistas se interrogan todavía sobre el origen de este
reflejo (algunos por ejemplo, plantean la hipótesis de que se deba
a nuestro parentesco con los primates). Este reflejo desaparece más
o menos a los 4 meses, en este momento empieza a ser un acto voluntario,
que irá perfeccionando a lo largo de los próximos meses.

|