Casi
todos los bebés pierden el pelo a lo largo de los seis primeros
meses de vida. Un pelo mucho más fuerte remplazará la pelusa
original. La perdida del cabello no se debe a otra cosa que al roce con
el colchón de la cuna por sus continuos cabeceos. La caída
del pelo cesa normalmente en cuanto el bebé es capaz de estar sentado
y permanezca en esta posición más tiempo que tumbado.