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Accesorios de novia: modo de empleo

Gema Begega
por Gema Begega Publicado en 16 de julio de 2015

Por muy sencilla que vaya una novia, es imprescindible que lleve ciertos accesorios para estar completa y perfecta el día de su boda. Así que, según su vestido, habrá que elegir estos pequeños pluses -velo, sombrero, zapatos, joyas- que pueden marcar la diferencia y que de un vistazo hacen realzar cualquier vestido.

Trucos

​- No te sientas obligada a tener accesorios perfectamente conjuntados con tu vestido y confeccionados con la misma tela.

- No te dejes impresionar con las indicaciones acerca de los accesorios propuestos en las boutiques de novias especializadas; son a menudo más costosos y la elección es reducida. Baraja más opciones antes de decidirte.

- No dudes en jugar con los colores. ¡Pero con uno es suficiente! No mezcles demasiados. Unos zapatos glitter, un velo rosa, un bolso plateado o unas pulseras doradas, aportan EL toque original a un vestido inmaculado.

- La tradición pide llevar algo nuevo, algo viejo, algo azul y algo prestado. Aprovéchate de todas estas premisas a la hora de decantarte por los complementos.

Adorno capilar de pedrería © istockphoto

El velo

Tiene diferentes significados dependiendo de la cultura y la religión de cada país pero, lo que tienen todos ellos en común, es que está relacionado con el matrimonio.
No todas las novias quieren llevar velo el día de su boda, y es una elección muy aceptable. El tipo de vestido que llevemos puede condicionar si el velo queda mejor más corto, mas largo o es mejor prescindir de él.
También se puede optar por llevar un sombrero o tocado o una diadema de flores.

La elección preferente es en tul blanco, largo para los vestidos de “princesa” (5 metros) o descansando sobre los hombros, para los vestidos más modernos y cortos. También las típicas mantillas españolas o los velos con adornos de pedrería pueden ser opciones a tener en cuenta.

Cubrirá tu cara cuando entres en el lugar de culto y tu esposo lo apartará después del intercambio de consentimientos.

A saber: durante las pruebas, indícale a tu peluquero que llevarás velo para que lo tenga en cuenta cuando piense en el peinado y en cómo se sujetará al pelo.

Los guantes


Cortos, aportan un toque Jackie Kennedy a los brazos desnudos, pero pueden apretar en los brazos rollizos.

Largos, son un guiño al glamour en los vestidos de sirena y un pequeño toque Sissi en los vestidos de princesa.

A saber: Déjatelos puestos durante la ceremonia hasta el intercambio de las alianzas.

​El bolso


Lo que está claro es que ¡no puedes llevar tu bolso de los sábados por la noche! Las puristas no tomarán en consideración este accesorio. Otras apostarán por los más pequeños aunque suficientemente grandes como para llevar lo necesario de toda novia que se precie: kit de maquillaje para los retoques, muestras de su perfume, caramelos de menta y pañuelos.

Una limosnera, especie de pequeño monedero con asas, para las románticas y las novias “girly”, y un bolso rígido para las que quieren ir a la moda, pero no quieren llevar nada más con vestidos muy depurados o un smoking blanco.

A saber: para las fotos, elige: una serie con el ramo de flores en la mano y otra con el bolso. ¿Los dos a la vez? ¡Demasiado!

Las joyas


La tradición recomienda no llevar nada más que el anillo de compromiso, excepcionalmente en la mano derecha para recibir la alianza, y eventualmente un collar de perlas para las más clásicas.

Pero también puedes completar tu vestido con otros accesorios como con un collar muy largo, unos pendientes de brillantes, perlas o monedas criollas de oro, o un brazalete ancho en uno de tus brazos.

Los zapatos


Tu boda es una buena razón para obsequiarte con un par suplementario que se una a tu colección.

Cuidado, en esta ocasión, no debes contentarte con que sean magníficos, sino que tienen que ser sobre todo cómodos. No olvides que vas a tener que pasar toda una jornada metida en los zapatos, ¡por lo que cuida tus pies!

No te pongas unos zapatos con un tacón vertiginoso si estás habituada a llevar deportivas. Aunque procura al menos llevar un tacón bajo (mínimo 3cm) para estilizar tu silueta.

Lleva tus zapatos nuevos por casa una semana antes del gran día.

Si tu boda se celebra en verano también puedes optar por llevar unas alpargatas para cambiarte a la hora del baile, o unas cuñas de esparto que te permitirán ir cómoda pero sin perder la altura de un buen tacón.

A saber: Algunas modistas pueden proponerte recubrir, con tela del vestido o del velo, el par de zapatos que hayas escogido. Es una opción que puedes plantearte si crees que a los zapatos que has elegido les falta un toque especial.
No lleves nunca medias con zapatos abiertos ni con sandalias. La costura visible es realmente antiestética.


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