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¿Cómo es una novia dip-dye y por qué todo el mundo habla de ellas?

por Diamar Dominguez Publicado en 2 de diciembre de 2016
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Si hay algo que nos ha quedado bien claro en estos últimos años es que en lo que a bodas se refiere, la originalidad y la personalidad priman más que cualquier otra cosa. Muy lejos quedan aquellas bodas de nuestros padres en las que había que cumplir el protocolo a rajatabla y la novia debía ir vestida con un pomposo vestido blanco inmaculado y un velo. Ahora, en pleno 2016, los vestidos de novia se llenan de color y se vuelven más personales que nunca. ¡Descúbrelos!

Lo último en moda para novias son los denominados vestidos dip-dye. Tal y como suena, estos vestidos se tiñen de color y emulan el efecto de esta técnica de teñido del pelo. El blanco va tornándose de otros colores a partir de cierto punto del vestido, normalmente cerca del bajo. De esta manera, se consigue un efecto óptico de color degradado y el vestido se convierte en una pieza única.

Lejos de ser cosa de unas pocas atrevidas, ya hay incluso famosas que se han apuntado a la moda de darse el sí quiero enfundadas en sus vestidos de efecto batik, como Anne Hathaway, Gwen Stefani o Jessica Biel. ¡Te contamos todo lo que tienes que saber!

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Los colores que más se llevan

El color base del vestido varía entre el blanco, el blanco roto, el crema y el marfil. Lo más habitual es que el degradado de color empiece con intensidad desde el dobladillo y se extienda hacia arriba difuminándose hasta la altura que se quiera. Este último color depende del gusto de cada novia y se pueden encontrar vestidos con dip-dye en negro, azul, verde, rosa, lila, rojo e, incluso, mezclando varios colores. Sea como sea, lo más importante es que el degradado sea sutil para que se mantenga la armonía con el resto del vestido.

¿En qué tipo de bodas se lleva este vestido?

Los vestidos dip-dye son perfectos para enlaces civiles y bodas celebradas en plena naturaleza. Con este tipo de vestidos la estética de la boda puede ser tanto hippie como de cuento de hadas. Elijas lo que elijas, todos los presentes se van a quedar asombrados con el original look. Por supuesto, los accesorios que lleves ese día le darán el toque final al vestido. Favorecen de manera especial las coronas de flores sobre la cabeza, las joyas llamativas y un ramo de novia con flores silvestres.

Eso sí, aunque nos encanta la moda del do-it-yourself (hazlo tú misma), en esta ocasión te aconsejamos que te mantengas alejada del vestido y lo dejes en manos de un profesional o lo compres ya teñido. Un vestido de novia no es algo con lo que jugar a prueba y error, y el riesgo de equivocarse y arruinarlo es demasiado alto como para intentarlo.

Si esta clase de vestidos te parece demasiado atrevida para ti, decántate por el clásico blanco y tíñete el pelo con esta técnica. Así, llevarás las puntas del pelo de tu color favorito y seguirás siendo una novia dip-dye. Puedes "justificar" el color del cabello con los complementos que lleves ese día, como el ramo de novia con flores en tonos que combinen con el del pelo.

¿No te convence esta tendencia y prefieres el look de novia clásico? ¡No te pierdas entonces la moda de novias otoño-invierno 2017!

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