Sentimientos encontrados, réaliser sentiments
Cristina, 30 años, camarera
Entre nosotros, todo estaba claro: una historia sin proyección alguna, la idea era vivir el día a día, vivir el momento. Por lo menos estaba claro para mí. Pero enseguiuda él quiso cambiar las reglas del juego, y "construir algo". Empezó a ser muy atento conmigo, me mimaba, me regalaba cosas, todo lo que yo dijera, iba a misa...
Hasta el día en que le invité a mi casa a cenar. Rechazó la invitación. Descubrí a través de Facebook que había ido a cenar con otra chica. Cuando le pregunté, me dijo: "Nada de compromisos, ni exclusividad, ¿no eran las reglas del juego?" . Sí lo era. Hasta que realmente me di cuenta lo que conllevaba... Pero ya fue demasiado tarde: se había cansado de mi indiferencia, y le había empezado a interesar la otra chica. El mero hecho de imaginármelos juntos me volvía loca de celos...
Estuve 6 meses enviándole mensajes, llamadas, promesas... Nunca imaginé que algún día me comportaría así, y menos con él. Al final vino a mí, más seguro de sí mismo, y mil veces más atractivo...