Poner cuernos, ser infiel, culpabilidad, sentirse culpable
Maite, 32 años, dependienta
Hacía 3 años que intentábamos concebir un hijo... Nuestra libido disminuía poco a poco, la complicidad que teníamos también, y los proyectos que teníamos en mente ¡más todavía! Tras un largo fin de semana del mes de mayo, lo encontré completamente transformado. De pronto de volvió atento conmigo, divertido, encantador, romántico... Igual que al principio de nuestra relación. Pensé que esa situación no duraría demasiado, y me equivoqué. De nuevo me sentía bien, feliz... A menudo me preguntaba qué era lo que le había hecho cambiar de esa forma, y también me pregunté si había seguido una especie de terapia a escondidas.
Durante un fin de semana juntos (el primero desde hacía 5 años), obtuve la respuesta. Me fue infiel una vez durante un fin de semana de mayo. Y se sentía muy cumpable. Fue ese sentimiento de culpabilidad el que se escondía detrás de esa nueva imagen de hombre ideal. Me enfadé muchísimo con él, y 8 meses antes le hubiese dejado sin ningún remordimiento. Pero habia vuelto a descubrir todo aquello que contribuía a que nuestra pareja fuese casi perfecta, todo aquello de lo que éramos capaces.
Así que opté por perdonar. Cada vez que me trae un ramo de flores a casa, antes de dormirme me digoa mí misma que lo he hecho bien. Y quizá él también aquella noche de mayo...