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La fibromialgia y su relación con los sentimientos

por Redacción enfemenino Publicado en 11 de mayo de 2017

Entre un 2% y un 4% de la población española padece esta enfermedad, de los cuáles el 90% son mujeres. Durante años, los afectados, que sufren dolores musculares y cansancio general, han tenido dificultades a la hora de ser diagnosticados. Te contamos cómo se relaciona la fibromialgia con los sentimientos y las claves para tratarla.

El 12 de mayo es el Día Mundial de la Fibromialgia, pero ¿sabes qué es exactamente? La fibromialgia es un trastorno, de origen desconocido, que causa dolores musculares y cansancio en general. Las personas con fibromialgia tienen dolor y sensibilidad en todo el cuerpo y la gran mayoría han tenido que “demostrar” que su dolencia es real. Durante muchos años, estos pacientes han sido ninguneados por la medicina, peregrinando de médico en médico para encontrar una solución a su dolor, lo que en muchos casos conllevaba escuchar comentarios como “se lo inventan”, “no tienen nada” o “hacen comedia”. Una situación cuyo resultado era la incomprensión del entorno hacia un dolor crónico persistente. Según la Sociedad Española de Reumatología (SER), se calcula que entre el 2% y el 4% de la población española la padece, siendo diagnosticado en mujeres en un 90%.

¿Qué hay detrás del dolor crónico?

La mayoría de personas sienten algún tipo de dolor crónico. Pero según los últimos estudios en neurología, no todos los dolores tienen un origen físico. Muchos de ellos están asociados a nuestra memoria y a nuestras emociones. Por ejemplo, si te pegaban cuando eras pequeño, es normal que con los años desarrolles un dolor crónico, porque, aunque físicamente no tengas nada, la emoción asociada al daño producido, es real.

Algunos dolores como los de cabeza, de espalda, pélvico o del sistema nervioso, responden a las emociones, aunque lo curioso es que solo molestan cuando la persona está despierta. A eso se le llama el dolor de la memoria. Este se activará dependiendo de cómo te sientas o de alguna emoción que nos haya hecho sentir desvalorizados, provocando como respuesta el dolor físico que sentimos.

¿Qué se debe tratar primero: las emociones o el dolor físico?

Cuando una persona tiene un diagnóstico de fibromialgia, la atención que necesita es la de un equipo multidisciplinar que abarque desde la terapia física hasta la emocional. Porque no va a mejorar sólo con analgésicos. Es importante que este equipo esté formado por:

- Doctor en Quiropráctica: visitar a un especialista que nos haga un buen historial holístico, es decir integral, para saber dónde está la causa del problema y pueda ajustar las interferencias que hay en el sistema nervioso para optimizar la recuperación y mantenerla en el tiempo, conectando nuestro sistema emocional a nuestro sistema corporal.
- Endocrino: que pueda ajustar las deficiencias que tenga nuestro organismo para complementarlas con la nutrición y los suplementos vitamínicos adecuados.
- Masaje o fisioterapia: para ganar movilidad si las articulaciones están muy rígidas.
- Psicoterapeuta: buscar un psicólogo clínico que realice la técnica de EMDR (Eye Movement Desensibilization and Reprocesing Technique), para desensibilizar la amígdala cerebral y eliminar las emociones asociadas a los eventos traumáticos sabidos o por descubrir.

​Si en algo está resultando revolucionario este siglo XXI, es en que los estudios de psiconeuroinmunoendocrinología, dan la importancia que tiene detrás de toda enfermedad lo que sentimos las personas. Qué es lo que nos hace enfermar y qué emoción hay detrás de cada dolor. Las emociones se expresan de forma física durante la actividad del sistema límbico del cerebro, por eso es tan importante saber si la persona tiene desacuerdos entre lo que dice y lo que siente, si tiene miedos, ha sufrido abusos, se siente ignorada o carga con el peso familiar y no puede, o está en un trabajo, o relación que no disfruta.

Para los terapeutas, es necesaria la revolución de la práctica clínica humanista para entender la enfermedad. Para poder ayudar a los pacientes bajo una aproximación empática, cariñosa y sincera, que comprenda por fin que los seres humanos somos la unión indisoluble de mente y cuerpo, y que, sólo atendiendo a las personas bajo ese prisma, podremos erradicar las dolencias que este nuevo siglo nos presenta. ¡No esperes más y busca un buen equipo multidisciplinar!

Articulo elaborado en colaboración con Roser de Tienda, doctora quiropráctica con especialidad en salud de la mujer y los niños.

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