Inicio / En forma / Salud / La armonía entre cuerpo y mente se consigue con un masaje tailandés... ¡Descúbrelo!

En forma

La armonía entre cuerpo y mente se consigue con un masaje tailandés... ¡Descúbrelo!

por Redacción enfemenino Publicado en 15 de febrero de 2016
297 compartidos

Respira hondo, deja tu mente en blanco, olvida todos tus problemas y solo relájate… ¿No puedes? Tranquila, si necesitas una pequeña ayuda para eliminar los nervios y el estrés de cada día, te recomendamos que pruebes el masaje tradicional tailandés. Deja atrás todos los problemas y da la bienvenida a la relajación absoluta tanto del cuerpo como de la mente ¿Quieres saber más?

El masaje Tailandés está basado en movimientos de presión y extensión similares al yoga y al shiatsu, trabajándose tanto el músculo y el tejido conectivo como las líneas de energía del cuerpo llamadas "líneas SEN". Su origen es milenario, fue creado con la intención de mantener su salud y la de sus discípulos en un estado óptimo, el Dr. Shivago así se llamaba, fue recolectando todas las técnicas que le parecían interesantes de las diferentes medicinas asiáticas durante el transcurso de peregrinación con su paciente, destacando como principal la filosofía yóguica y la medicina ayurveda.

Con el paso del tiempo se fueron creando dos métodos distintos de aplicación, uno empleando más la digito-puntura y el otro la apertura del cuerpo con amplios estiramientos, ambos sin modificar ni alterar los principios curativos ni objetivos terapéuticos generales, ya que dichas técnicas son las encargadas de desbloquear tanto el cuerpo físico, el emocional y el mental, permitiendo que estén en perfecta armonía evitando la enfermedad o desequilibrio.​ Incluye el masaje tailandés dentro de los consejos para una vida sana.

¿En qué consiste el masaje tailandés?

Combina diferentes técnicas y manipulaciones en forma de presiones y estiramientos con el objetivo de liberar tensiones del cuerpo y ayudar a que este se auto-regule por sí solo, caracterizándose por ser un masaje fuerte, profundo e intenso pero en ningún caso debería ser doloroso; el terapeuta tiene la responsabilidad de valorar el grado de presión que va a utilizar dependiendo del umbral de sensibilidad que presente cada receptor.

Una sesión puede durar entre 60 y 120 minutos, se realiza sobre un futón o camilla para ofrecer una base sólida, estable y poder ejecutar la secuencia con total seguridad, el receptor usará ropa cómoda y transpirable que le permitirá tener una amplia movilidad y evitar que el terapeuta se pueda deslizar en caso de una piel sudada.

Generalmente durante una sesión se trabaja en las cuatro posturas anatómicas, decúbito supino, prono, lateral y sentado, a no ser que se realice un trabajo más específico y se emplee otra combinación. Se empieza desde los pies en dirección ascendente para estimular el retorno de la sangre al corazón, calentando el cuerpo progresivamente a nivel musculo-articular antes de realizar grandes movilizaciones como podría ser la postura de la Cobra, el Arado, la Vela o el Saltamontes.

A diferencia de los masajes convencionales, en el tailandés se usan tanto las manos, como los dedos, codos, antebrazos, pies, rodillas, piernas. Visto desde fuera es como una preciosa danza, donde receptor y terapeuta se fusionan en plena armonía. ¿Te estamos convenciendo?

Beneficios tanto físicos como mentales

Cuando nos realizan un masaje tailandés estamos consiguiendo que se nos flexibilicen los tejidos y los músculos y ayudamos a mejorar nuestra postura porque estira la musculatura.Es un aliado fundamental para regular todos los aparatos y sistemas, en general, dando al organismo la capacidad de regularse, tanto a nivel circulatorio, facilitando una mayor fluidez en la circulación de retorno, como a nivel metabólico, generando, mayor actividad celular y facilitando que las principales funciones que realizamos se hagan de forma cómoda, cómo por ejemplo, digerir y transformar los alimentos, entre otras.

Después de una sesión de masaje tailandés conseguiremos sentirnos más relajados y con la mente más tranquila y con una mayor serenidad. Eso es debido a que regula los estados de ánimo, armonizando la conexión entre cuerpo, mente y alma. Por tanto, conseguiremos disminuir los niveles de estrés. Aportando un alto grado de relajación. Y por consiguiente nos ayudará a disminuir el insomnio, ansiedad, fatiga…

¡Precaución!

El masaje tailandés es en general una técnica que se puede aplicar a casi todo el mundo de forma regular y continuada. Aunque debe tener especial precaución a la hora de tratar a mujeres embarazadas, personas con problemas cardíacos y con tensiones bajas o altas. A nivel esquelético, personas que sufran osteoporosis, fracturas recientes y patologías discales. Y todas aquellas personas que sufran afecciones cutáneas, quemaduras y/o heridas.

Después de conocer todo esto, ¿no te mueres por hacerte un masaje tailandés? Todo son beneficios, te sentirás mejor por dentro y por fuera y enfrentarás el día con una dosis extra de energía. ¡Apuntate!

Artículo realizado por Laura Casals, profesora de Masaje Tailandés en Vipassana para enfemenino.

Y además...
Antioxidantes naturales: minerales y vitaminas que cuidan de tu salud

¿La milagrosa espirulina? El alga que te promete perder peso

por Redacción enfemenino 297 compartidos

Puede interesarte

por redacción
por redacción
por redacción
por redacción
por redacción