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Mitos y verdades sobre la leche de vaca

por Redacción enfemenino Publicado en 19 de abril de 2017
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La leche de vaca ha estado en el punto de mira los últimos años, pero mucho de lo que se ha dicho sobre ella no es cierto. Te contamos algunos mitos y verdades que pueden ayudarte a tener una visión más clara sobre este alimento.

Seas un apasionado de la leche de vaca o no, puede que te interese conocer si algunas de las afirmaciones que se hacen sobre este alimento son verdaderas o falsas. Lo cierto es que se trata de una gran fuente de calcio, proteínas y grasas, cuyo consumo diario es recomendado por los especialistas. Muchos la temen precisamente por uno de sus componentes, la grasa, pero en realidad no tiene por qué suponer ningún problema si se lleva una dieta equilibrada. La clave de su consumo (y de la mayoría de los alimentos) es no excederse. En su caso la recomendación diaria, junto a otros lácteos como el queso o los yogures, es de 2 a 4 porciones.

¿Preparada para olvidarte de los mitos sobre la leche? Antes de continuar, puedes echar un vistazo a la galería y descubrir algunos consejos de alimentación para mantenerte en un peso saludable.

1. Nuestros antepasados no consumían leche de vaca

¡Incorrecto! La leche de vaca comenzó a consumirse hace miles de años gracias a una mutación que permitió digerir el principal azúcar de la leche, la lactosa, una vez pasada la lactancia materna. Esto supuso una gran ventaja para aquellos que podían consumirla, ya que se trataba de un alimento completo que podía ayudarles a sobrevivir en caso de escasez de otros alimentos.

2. Somos la única especie que consume leche en la edad adulta

¡Verdadero! Al nacer, tanto los bebés como las crías de mamíferos producen una enzima llamada lactasa que es la que permite descomponer la lactosa y digerirla. En algún momento el ser humano mutó y fue capaz de producir dicha enzima más allá de la infancia, lo cual le convirtió en el único mamífero capaz de tolerar la leche durante toda su vida.

3. Solo el 35% de las personas mayores de 8 años digieren bien la lactosa

¡Correcto! No todos los humanos heredaron la mutación de la que hemos hablado y dejan de tolerarla a partir de los 7 u 8 años. Eso explica por qué muchas personas sienten malestar al consumirla. De hecho, la leche de vaca le sienta mal a más de la mitad de la población mundial, a partir de los datos de la revista Nature.

4. Si eres intolerante a la lactosa no puedes consumir ningún lácteo

¡Falso! Las personas intolerantes a estos azúcares sí que pueden consumir lácteos, pero aquellos que no incluyan lactosa. En la actualidad hay muchas marcas de leche de vaca sin lactosa, así como yogures, quesos o natas.

5. Los adultos no deben tomar leche entera

Esta afirmación no es cierta. La diferencia entre la leche entera, semi o desnatada es la cantidad de grasa presente en el producto. En la actualidad muchos evitan a toda costa la grasa, pero no debe olvidarse que es necesaria para la vida. La elección entre estas no depende de la edad del consumidor, sino de su tipo de dieta. Si la persona lleva una dieta que ya es rica en grasas, es preferible que opte por leche desnatada, pero si lleva una dieta equilibrada, no debería tener problema en consumir leche entera.

6. Ser intolerante a la lactosa es lo mismo que tener alergia a la proteína de la leche

¡Error! No tiene nada que ver. Tan solo el 2% de la población es alérgica a la proteína de la leche. La alergia es una respuesta del sistema inmunológico ante una sustancia extraña. En el caso la leche de vaca los síntomas se producen de forma inmediata al consumirla (urticaria, diarrea, vómitos, asma o dificultad respiratoria...).

7. La leche de vaca contiene hormonas o antibióticos

La Federación Nacional de Industrias Lácteas niega esta afirmación. Aunque en algunos casos se utilicen antibióticos para la prevención de infecciones mamarias de la vaca, indican que los procesos de pasteurización y esterilización UHT acabarían con cualquier microorganismo patógeno, entre los que se incluyen las hormonas y los antibióticos.

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