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¡No todas son iguales! Tipos de agua y cuál es más saludable

Laura Marcos
por Laura Marcos Publicado en 22 de marzo de 2017
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Todas conocemos la importancia de una buena hidratación para nuestra salud y bienestar, pero nos asaltan las dudas cuando contemplamos la inmensa oferta de tipos de agua que existen. ¿Cómo escoger la más indicada según nuestras necesidades? ¿Es malo beber agua del grifo?

¡El agua es vida! Toda la existencia va ligada a este líquido vital. De hecho, casi el 70% de tu cuerpo está formado por agua, ¿lo sabías? Sin agua la vida no sería posible, pero además, nuestro cuerpo necesita hidratación continua para seguir funcionando. Es necesaria para la digestión, facilita la eliminación de toxinas, actúa como regulador de temperatura, transporta nutrientes... El agua es vitalidad, belleza, pureza...

Los expertos en nutrición recomiendan beber alrededor de dos litros de agua diarios. Aunque muchos de los alimentos que consumimos contienen agua, la mayor parte la ingerimos bebiendo el líquido elemento. Así, se abren ante ti múltiples opciones a la hora de algo tan simple como beber el caldo de la vida. Infinidad de tipos de aguas, diversos niveles de mineralización... ¿Cómo escoger la más adecuada a nuestras necesidades? Si es cierto que el agua es inodora, incolora e insípida... ¿Cómo es que no todas las aguas son iguales?

De mineralización débil © iStock

Agua mineral natural

Este tipo de agua contiene minerales disueltos que alteran su sabor, pero que aportan un extra de nutrientes al organismo. Para elegir el agua mineral a tu gusto, debes estar bien informada sobre qué es lo que te aporta cada mineral y para qué te será beneficioso. Cada tipo de mineralización está destinado a una necesidad concreta de nuestro cuerpo y organismo. Toda esta información te puede ser muy útil bien para complementar tu dieta o bien, para cuidarte de forma especial.

Para facilitarte un poco la tarea te damos unas directrices que pueden servirte de ayuda a la hora de escoger un agua mineral. Tómate tu tiempo en el súper para ver las etiquetas de las botellas y elige la que mejor se adapte a tus necesidades:

De débil mineralización: es la más recomendada para utilizar en la preparación de alimentos infantiles y para problemas de riñón. Debido a que contiene menos minerales, será más fácil para tus riñones su filtración. A cambio, no aporta minerales, que pueden ser beneficiosos para tu cuerpo.

De mineralización fuerte: aportan gran cantidad de calcio y de magnesio. Este tipo de agua te ayudará a cubrir las necesidades de tu organismo, y puede considerarse un excelente complemento si crees que en tu dieta no incluyes todos los minerales que deberías.

Ferruginosas: ayuda a aquellas personas que sufren de anemia y en general es buena porque aporta hierro al organismo.

Para ponértelo aún más difícil, te adelantamos que existen muchos otros tipos de agua mineral, adaptada a cada necesidad nutricional: el agua mineralizada bicarbonatada, que es muy digestiva y ayuda a activar el metabolismo. El agua mineralizada hiposódica diurética, es decir, las bajas en sodio, ideal para evitar la retención de líquidos. Al agua mineralizada carbónica comúnmente llamamos agua con gas. Su principal función es la de estimular los ácidos del aparato digestivo.

Además, también existen aguas mineralizadas fluoradas, recomendadas para la prevención de caries; sulfatadas, que son beneficiosas para el aparato digestivo, las alergias, e incluso para trastornos dermatológicos. Por último, existen aguas enriquecidas con calcio, con magnesio, para prevenir el estreñimiento, y con sodio, ideal para estabilizar los niveles de colesterol. ¡Agua a la carta!

Tomar alguna de estas opciones de aguas enriquecidas es recomendable para hidratarte, por ejemplo, después de practicar algún deporte. Como alguno de los que te proponemos a continuación:

Agua de manantial

Es agua potable que emerge espontáneamente de la tierra. El origen de este agua se encuentra en la filtración de agua de lluvia. Uno de los tipos de agua más naturales y sanas que existen. Nosotras pensamos que es el tipo de agua más saludable, porque no contiene minerales añadidos y es la versión más pura que existen del líquido elemento.

El agua del grifo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no consumirla de forma habitual ya que puede dañar la flora intestinal pero existen zonas y ciudades donde su calidad es excepcional. Comprueba que el agua de tu zona es una de ellas y, si es así, no tengas problema en consumir a diario el agua del grifo de tu vivienda. Eso sí, quizás no cuentes con la calidad y la pureza que pueden ofrecerte otros tipos de aguas. Si el agua de tu zona no es de las mejores, no te preocupes, no vas a desarrollar un problema inmediato de salud. Pero recuerda que su uso no es muy recomendable.

Beber agua en cantidad es imprescindible para la salud, pero debes prestar especial atención a su calidad si estás embarazada. Tu médico te recomendará beber unos ocho vasos de agua al día. El agua será uno de los mejores aliados para las molestias que se producen durante la gestación.

Y, si lo que estás es intentando tener hijos, te proponemos una lista de alimentos que no deben faltar en tu dieta. ¡Estimula tu fertilidad!

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