Perder osito de peluche
Sofía, 35 años, dependienta
Mi peluche de cuando era niña, lo perdí a mis 20 años. Era un perrito pequeño, completamente recosido, ya que desde mi naciemiento lo llevaba conmigo a todas partes. Así que un día desapareció como por arte de magia, justo antes de irme de vacaciones. Pensé que no me iba a importar. Pero desde entonces, cada vez que veo un peluche, quiero llevármelo. Y termino por comprarmelo. Así que tengo una cesta enorme llena de peluches y siempre duermo con tres de ellos. Puede que todavía no haya pasado de página en cuanto a los ositos de peluche...
Miriam, profesora de colegio, 46 años
Soy de una familia numerosa (éramos 6 hermanos), por loq ue tampoco teníamos demsiados juguetes. Sólo tenía una muñeca que quería con locura. Cuando me casé y me fui a vivir de Las Palmas a Córdoba, mi muñeca se vino conmigo. La puse en una cajita de cristal. Los años pasaban y me gustaba saber que estaba ahí. Pero un día, mis hijos pequeños la rompieron. ¡Fue un drama! Estuve muy triste durante varos días. Yo, una mujer de 40 años, madre de tres hijos. Yo mmisma me vi sorprendida por mi desconsuelo y tristeza. Ahora lo miro desde otra perspectiva, y sé que junto a mi muñeca, se fueron otros recuerdos de infancia.