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Blanqueamiento dental: resolvemos todas tus dudas

Patricia Álvarez
por Patricia Álvarez Publicado en 6 de abril de 2016
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Sueñas con tener una sonrisa de película, pero ¿te da miedo abrir la boca porque estás acomplejada por el color de tus dientes? Existen técnicas eficaces de blanqueamiento que te pueden ayudar. Te hablamos de todas ellas para que elijas la que más se adapta a ti.

Dice un refrán que la cara es el espejo del alma. Vivimos en una sociedad en la que la imagen cuenta muchísimo. La primera vez que nos ven los demás, se crean una impresión de nosotros y antes de que nos conozcan en profundidad, se fijarán en nuestro rostro, en cómo vamos vestidas, maquilladas, en cómo hablamos... Dentro de todos estos detalles está, por supuesto, la dentadura. ​Una dentadura blanca con unos dientes bien alineados da una imagen muchísimo más aseada que una que no lo está. Esto no significa que quien no tenga los dientes perfectamente blancos no se los cepille con asiduidad. Hay muchos motivos, además de una mala limpieza bucal, que los pueden amarillear, por ejemplo, el uso continuado de determinados medicamentos, las tetraciclinas, fumar, tomar demasiado café o té, o una cuestión genética.

​Por suerte, se trata de un problema con fácil solución: el blanqueamiento dental. El procedimiento es sencillo e indoloro y en la mayoría de los casos se soluciona. De no ser así, el dentista optaría por la colocación de carillas.

¿Cómo se hace?

El blanqueamiento dental se hace siempre de la mano de un médico odontólogo y en una clínica dental autorizada para ello. Hay dos tipos, el externo y el interno.

Blanqueamiento externo:

Está demostrado que es el tratamiento con el que se obtienen los mejores resultados y consiste en la aplicación de peróxido de hidrógeno a alta concentración (un 35%) en clínica y activado con una lámpara. A continuación, el paciente debe continuar en su casa con unas férulas de blanqueamiento blandas y confeccionadas a medida para cada paciente. Dichas férulas, de peróxido de carbamida, se colocan durante la noche o durante 3 horas al día. Esto se repetirá durante varias semanas dependiendo de cada paciente.

Blanqueamiento interno:

Es aquel que se realiza en dientes no vitales, es decir, que carecen de nervio porque se les ha practicado previamente una endodoncia. Se aplica el producto por dentro de diente y se completa con un blanqueamiento externo. Lo más habitual es usar perborato de sodio o peróxido de carbamida sobre la estructura dental durante un tiempo.

Los tratamientos de blanqueamiento dental son totalmente inocuos y no dañan la estructura dental. Lo que sí puede suceder a veces es que el paciente note mayor sensibilidad a alimentos fríos o calientes, algo que pasará una vez concluido el tratamiento.

En cualquier caso, los odontólogos recomiendan para tener unos dientes blancos, los siguientes hábitos:

  • Cepillarse los dientes siempre después de cada comida. El cepillado de la noche es de los más olvidados y de los más importantes.
  • No fumar. Fumar es malo para todo y, por supuesto, también para los dientes.
  • Beber moderamente alcohol
  • Beber con moderación bebidas carbonatadas tipo coca cola
  • Tener una dieta sana y equilibrada
  • Ir al dentista una vez al año

Contenido elaborado en colaboración con Clínica Bruselas.



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