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¿Necesita tu piel un tónico facial?

Patricia Álvarez
por Patricia Álvarez Publicado en 28 de noviembre de 2016

Aunque forma parte de la tríada clásica de la rutina de higiene facial, el papel del tónico no es tan conocido como el del limpiador o la crema hidratante. Muchas veces, sus funciones no están claras y no sabemos si podemos prescindir de este producto o no. Como en todo lo relacionado con la cosmética -y todo lo que tiene que ver con nuestra piel-, esto dependerá de sus necesidades y características. Conocer cómo actúan los tónicos nos ayudará a valorar si nuestra piel lo necesita o no.

El tónico es el segundo paso en la rutina de limpieza facial estándar. Una vez limpia la piel, se aplica el tónico. Cuando éste está seco, se pasa a la crema facial. Su función principal es acabar con los posibles restos de suciedad que hayan quedado, cerrar los poros y refrescar la piel, de modo que se prepara para la crema posterior. En la mayoría de casos además restablece el pH del cutis, que puede verse alterado después de la limpieza.

Las personas con una piel seca suelen temer al tónico pensando que éste reseca más la dermis. Pero lo cierto es que actualmente existen tónicos para todo tipo de pieles, que respetan su naturaleza y no la alteran. Por ejemplo, para aquellas secas y sensibles los hay con agentes calmantes e hidratantes, mientras que para las más grasas tendríamos que escoger aquellos astringentes, que eliminen el manto graso y cierren los poros. Así, el lienzo sobre el que empezar a trabajar el maquillaje será mucho más uniforme y el resultado mucho mejor.

Sin embargo la pregunta que siempre nos hacemos es: ¿necesitamos realmente un tónico? Si nuestra piel suele tener muchas impurezas o es grasa y necesita equilibrar el manto lipídico, el tónico nos ayudará, pues la purifica y reduce el exceso de grasa sin agredirla. Si utilizamos mucho maquillaje (base, corrector, polvos, colorete, etc.) también será nuestro aliado para eliminar todos los restos de estos productos y limpiarla al máximo.

Por el otro lado, si nuestra piel es muy sensible, el tónico puede ocasionar aun más sequedad y sensación de tirantez en algunos momentos, sobre todo si no estamos utilizando uno que realmente esté formulado para pieles sensibles y reactivas. Aunque no se trata del mismo producto, lo recomendable es sustituirlo por agua micelar para acabar de limpiar el rostro y aportar frescura a la piel. Actualmente existe una amplia gama en aguas micelares y sus beneficios están cada vez más extendidos.

Sea cual sea tu caso, lo ideal es tener en nuestro neceser un tónico que se adapte a nuestra piel para aquellos casos en los que necesitemos echar mano de él.

Contenido elaborado en colaboración con Mónica Lizondo, farmacéutica y cofundadora de Farmaconfianza.



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