Las razones que empujan a Pamela Anderson a apoyar la causa que defiende los derechos de los animales, se remonta con mucha probabilidad a su infancia. Según Contactmusic, la actriz canadiense ha revelado que cuando era joven le tocó vivir una experiencia desagradable, que le dejó especialmente marcada.. La ex – protagonista de la serie televisiva Los vigilantes de la playa , insiste en decir que tiene pesadillas en las que los animales son maltratados. Esta militante de la asociación The People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) explica: «Mi pasión nació a raíz de unas pesadillas repetidas. Aparecen visiones llenas de crueldad por parte de hombres que no son necesarias y carecen de sentido. » Anderson, de 39 años, que creció en el Oeste canadiense, se acuerda de que siendo joven, su padre volvió de un viaje de caza con un ciervo cubierto de sangre, imagen que la aterrorizó, a pesar de que nunca le haya reprochado nada a su padre. |