Gwen Stefani ha confesado vivir momentos difíciles durante su embarazo. En la revista Elle, la cantante ha declarado que no le resultó fácil terminar su ultima gira, mientras esperaba el nacimiento de su primer hijo, y se dio cuenta que no era tan fuerte como pensaba. Antes de dar a luz a Kingston, la artista de 37 años, tenía problemas para respirar. La cantante ha declarado: « No podía evitar llorar antes de salir a escena, no sabía como iba a hacer para acabar la gira. » La artista ahora está encantada de poder ocuparse de su bebé. Stefani y su marido, el roquero Gavin Rossdale, comparten su vida entre sus residencias de Londres y Los Ángeles. |