Russell Crowe ha engordado 29 kilos para su nuevo filme, Body of Lies. Después de haberse puesto en forma para Gladiator, hace ya 9 años, el actor ha tenido que coger peso, “un verdadero placer”, según sus propias palabras, ya que podía darse el lujo de comer hamburguesas con queso sin problema. Crowe ha añadido que no quería tomar alcohol para engordar debido a sus dos hijos: Charlie, de 4 años y Tennyson, de 2. El alcohol ocupa un sitio bien diferente en la vida del actor desde que es padre. “Hay muchas cosas que ya no hago porque afectan a mi nivel de paciencia. Y no quiero estar a la que salta con dos niños tan buenos”, añade Crowe. |