Britney Spears y Kevin Federline podrían estar intentando desesperadamente impedir la difusión de un vídeo porno robado. Según Us Weekly, la pareja teme que alguien de su entorno les haya robado una grabación amateur de sus retozos sexuales. La cantante y su marido temen que esta persona pueda vender al mejor postor las imágenes, que podrían ser posteriormente accesibles en Internet. Según las informaciones de la revista, el vídeo habría sido grabado cuando Spears se encontraba embarazada de su hijo Sean Preston. La cantante, en su día, confesó que durante su embarazo sentía más placer durante sus relaciones sexuales. Spears desearía no tener que pasar por la misma experiencia que Paris Hilton o Pamela Anderson, como consecuencia de la difusión de un vídeo muy subido de tono. |