El actor Russell Crowe, que lanzó un teléfono móvil a la cara de un empleado de un hotel, afirma ahora que este acontecimiento ha tomado proporciones anormales. El actor culpa a los medios de comunicación de haber hecho de este desgraciado incidente algo demasiado importante. Los hechos se remontan a hace unos meses y tuvieron lugar en el hotel Mercer de Manhattan. Crowe, exasperado por no poder llamar a su mujer Danielle a Australia, lanzó un teléfono al rostro de un empleado de hotel. Crowe afirma que la decisión de la Corte ha dado a las cosas su justo valor. "Todos los días, hombres de negocios se impacientan con los empleados de hotel en todo el mundo, lo que no excusa el hecho de que haya perdido la paciencia. Lo que hice fue estúpido. Lo admito sin problemas," afirma Crowe. El actor se declaró culpable y no tuvo que hacer frente a ninguna sentencia. Sin embargo, tendrá que someterse a un periodo probatorio. Crowe se exponía a la cárcel e incluso a perder su visa, lo que le hubiera impedido ir a Estados Unidos. |