En salones templados y con luz artificial, millones de plantas languidecen mientras esperamos a la “primavera”. El calendario no siempre ayuda.
Muchos aficionados retrasan decisiones por miedo. El resultado suele ser el mismo: hojas amarillas, tierra apelmazada y riegos que ya no funcionan. La conversación que ha abierto el experto español André Alonso reaviva un debate incómodo para la comunidad verde: el **trasplante** no entiende de fechas cuando hay **señales de alerta** claras.
El video que agitó a los cuidadores de plantas
El divulgador André Alonso se hizo viral al defender una idea sencilla: en interior, el “**invierno**” es distinto. Temperaturas estables, humedad controlada, luz de apoyo y **sustratos** técnicos crean un entorno donde el **trasplante** es viable si la planta lo pide. La tesis interpela a cualquiera que convive con macetas en pisos urbanos.
No manda el calendario: manda la **planta**. Un trasplante a tiempo evita meses de estrés y pérdidas de hojas.
El mensaje desmonta un mito arraigado. Posponer una intervención por miedo puede agravar el problema: **raíces** asfixiadas, **drenaje** inútil o un **sustrato** agotado avanzan aunque afuera haga frío.
Cuándo trasplantar sin mirar el calendario
Busca síntomas verificables. Si aparecen dos o más, la urgencia crece. Esperar añade riesgo de pudriciones o parones de crecimiento.
- La maceta se seca “en un suspiro”: el cepellón es solo raíces.
- Sales blancas o mal olor: **sustrato** colapsado y pobre aireación.
- Agua que se queda arriba o sale por los lados: **drenaje** fallido.
- Raíces saliendo por agujeros o asomando por arriba: falta espacio.
- Hojas nuevas pequeñas y flácidas pese a buen riego y luz: sistema radicular saturado.
- Manchas negras en la base tras riegos frecuentes: alerta por pudrición.
Interior a 20–21 °C, sin heladas ni vientos, es un microclima apto para trasplantar con criterio.
Guía práctica para un trasplante seguro en interior
Actúa con método. Reducirás el estrés y mejorarás la recuperación en días, no semanas.
Elige bien los materiales
- **Sustrato** acorde a la especie: aireado para tropicales, mineral para cactus y suculentas, fibroso para aroides.
- Maceta solo un tamaño mayor: 2–3 cm más de diámetro en plantas de crecimiento lento; algo más en vigorosas.
- Base con **drenaje** real: agujeros amplios y mezcla que no se compacte.
Prepara el cepellón
- Riega ligeramente 24 horas antes. El pan de tierra sale entero y las **raíces** sufren menos.
- Desenreda con suavidad el “espiral” de raíces externas. Quita lo muerto y oscuro.
- Mantén el “cuello” a nivel del **sustrato**. Ni enterrado ni en alto.
Planta y estabiliza
- Coloca una capa de mezcla en el fondo para ajustar altura.
- Rellena laterales sin apretar en exceso. La aireación es clave.
- Riega hasta que salga agua clara por los agujeros. Vacía el plato.
- Ubica 7–10 días en luz brillante sin sol directo. Ajusta riegos a demanda.
El mayor enemigo tras el trasplante es el exceso de agua en un **sustrato** denso. Aireación primero, riego después.
Errores que matan plantas cuando llega febrero
| Error común | Qué hacer |
|---|---|
| Pasar a una maceta gigante “para no tocarla en años” | Sube de tamaño de forma progresiva. Evita bolsas frías y encharcamientos. |
| Usar la misma mezcla para todo | Ajusta **sustrato** por especie: añade perlita, corteza o grava según raíz y humedad. |
| Compactar la tierra con fuerza | Presiona lo mínimo. Deja poros para oxígeno y **raíces** nuevas. |
| Trasplantar y poner al sol directo | Recuperación en luz tamizada. Sol fuerte después de 10–14 días. |
| Regar “por si acaso” cada dos días | Espera a que la capa superior se seque. Observa hojas y peso de la maceta. |
¿Y si hace frío fuera? Así se compensa en casa
Si tu vivienda ronda los 19–22 °C, no hay heladas internas. Aun así, protege la adaptación con pequeñas rutinas.
- Usa **luz** intensa y estable cerca de ventanas; si el día es corto, añade lámpara 10–12 horas.
- Evita corrientes al ventilar. Abre 5 minutos y cierra, aleja la maceta del chorro.
- Humedad moderada (40–60 %). Bandeja con guijarros, nunca pulverizar excesivo en especies sensibles.
- No abones en la primera semana. La prioridad es enraizar, no crecer.
Un trasplante bien hecho reduce el **estrés hídrico** en días y mejora la respuesta a la **luz** y al abonado posterior.
Señales de recuperación que confirman que vas bien
- Hojas que dejan de decaer al final del día.
- Brotes nuevos más firmes y de color intenso.
- Riego que vuelve a ser predecible: ni se seca en horas ni tarda una semana.
- Olor a **sustrato** fresco, sin notas ácidas o a humedad rancia.
Lo que sí manda en tu jungla de interior
El enfoque de Alonso pone el foco en la **fisiología vegetal**. Dentro de casa, la planta responde más a la **luz**, la **temperatura** y la salud del sistema radicular que al mes del año. Esa perspectiva práctica reduce pérdidas y acorta la curva de aprendizaje de cualquier aficionado.
Cómo decidir en 60 segundos
- Levanta la maceta: si pesa poco y se seca en un día, falta **sustrato** útil.
- Mira los agujeros: si ves raíces, pide cambio.
- Hunde un palillo: si sale con barro pegado y huele mal, renueva mezcla y mejora **drenaje**.
Dato útil para tu próxima compra
Calcula el volumen de la nueva maceta pensando en el riego que puedes dar. Si riegas poco, mezcla más aireada y maceta ajustada; si estás en casa y observas a diario, puedes admitir un ligero salto de tamaño. Añade un puñado de corteza o perlita extra en especies propensas a la asfixia de **raíces**.
Si combinas trasplante con una poda ligera de raíces viejas y hojas dañadas, ganarás equilibrio entre parte aérea y subterránea. En especies delicadas, añade una cucharada de carbón vegetal en la mezcla para tamponar excesos de humedad. Repite la evaluación a las tres semanas. Si todo va bien, reanuda el abonado suave en la cuarta semana con dosis bajas.



¡Por fin alguien lo dice! Trasplanté mi pothos en enero y en días dejó de decaer. Gracias por desmontar el mito del calendario.