Cada vez que entro al baño, me sobra un trasto" : por qué todos estáis quitando el bidé en España

Cada vez que entro al baño, me sobra un trasto» : por qué todos estáis quitando el bidé en España

La vida en pisos pequeños obliga a repensar cada centímetro del baño. El diseño se vuelve práctico y la higiene, más directa.

Ese giro cotidiano ha encontrado un aliado silencioso: un rociador discreto, metálico, que sustituye rutinas sin ocupar espacio. La conversación ya no va de moda, sino de comodidad, salud y ahorro.

Adiós al bidé en pisos pequeños

Durante décadas, el bidé fue sinónimo de limpieza y estatus. Hoy, convive mal con baños de cuatro o cinco metros y muebles de almacenaje que compiten por el mismo hueco. La alternativa que gana terreno en España desde 2023 es la ducha higiénica o ducha lateral: un rociador flexible conectado al agua del inodoro o del lavabo que se usa sentado, sin traslados ni malabarismos.

Un accesorio del tamaño de un mando libera el hueco del bidé, mejora la ergonomía y no interrumpe la estética del baño.

La clave está en su perfil bajo. No exige desagüe propio, reduce el número de aparatos en el suelo y armoniza con el diseño minimalista que domina las reformas. Las líneas finas y los acabados cromados permiten integrarlo con la grifería existente sin romper el conjunto.

Cómo funciona y por qué es más cómodo

El sistema es sencillo: un gatillo o palanca regula la salida del agua desde el rociador, orientado a la zona íntima. Se maneja con una mano, sentado en el inodoro. La postura es natural, el control del chorro resulta intuitivo y no hay cambios de asiento, algo que valoran especialmente personas con movilidad reducida.

  • Espacio: elimina un sanitario completo sin perder función.
  • Ergonomía: uso directo, sin traslados ni posturas forzadas.
  • Higiene: lavado con agua y menor fricción en piel sensible.
  • Estética: acabados metálicos que combinan con la grifería.
  • Mantenimiento: limpieza rápida y sin desagües adicionales.

Impacto en sostenibilidad y ahorro cotidiano

La popularización de estas duchas trae un efecto colateral potente: menos papel higiénico. Al priorizar el lavado con agua, se reduce la dependencia del papel y, con ello, la presión sobre los bosques y la energía empleada en fabricar, transportar y embalar rollos.

Un hogar que migra al lavado con agua recorta buena parte del papel higiénico que compra y desperdicia cada año, con ahorro directo y menos residuos.

Datos del sector apuntan a que en España el consumo de papel higiénico por persona ronda varias decenas de rollos anuales, con un porcentaje que se tira sin usarse por completo. Traducido a escala país, esto supone miles de árboles talados de forma evitable. La ducha higiénica ataca ese exceso desde el hábito, sin imponer sacrificios, y suma puntos en la cuenta de la sostenibilidad.

Instalación sin obras: tiempos, costes y pautas

La instalación estándar se resuelve en menos de una hora al conectar el kit al suministro del inodoro mediante una llave de corte y una manguera flexible. No hay que picar azulejos ni levantar suelos. Los instaladores sitúan el coste medio entre 80 y 150 euros, según materiales y acabados.

Con una toma de agua, una llave angular y un soporte mural, el baño gana una función nueva sin obras ni permisos.

Conviene exigir válvula antirretorno para evitar retornos de agua, comprobar la presión de la red y colocar el soporte del rociador al alcance de la mano, pero lejos de salpicaduras. En viviendas con niños, es recomendable elegir gatillos con bloqueo y cortar el paso de agua cuando no se use.

Aspecto Bidé tradicional Ducha higiénica
Espacio Ocupa hueco fijo en el suelo Solo soporte y manguera en pared
Instalación Requiere desagüe y obra Se conecta a la toma existente
Mantenimiento Acumula cal y necesita limpieza profunda Limpieza simple del cabezal
Higiene Lavado en aparato aparte Lavado directo sentado en inodoro
Coste inicial Más alto por obra y fontanería Medio-bajo, sin reforma

Modelos integrados: del gatillo manual al inodoro inteligente

El salto siguiente son los inodoros con rociador integrado, secado por aire, control remoto y ajustes de temperatura. Reproducen el estándar japonés sin añadir aparatos a la vista. Su precio es superior, pero concentran funciones de limpieza, confort y eficiencia en una única pieza que simplifica el baño y eleva la accesibilidad.

Mantenimiento y seguridad para evitar sustos

Una revisión periódica de juntas y mangueras previene goteos. En zonas con agua dura, conviene descalcificar el cabezal cada cierto tiempo y purgar el sistema si no se usa durante días. Cerrar la llave de paso tras cada uso alarga la vida del conjunto. Y, si la ducha comparte línea con el lavabo, incorporar un antirretorno garantiza salubridad del circuito.

Por qué el cambio llega ahora

La reforma del baño se ha vuelto pragmática. Los pisos necesitan más almacenaje y menos obstáculos. Arquitectos y promotoras ya entregan la mayoría de viviendas nuevas sin bidé, sustituyéndolo por una solución compacta que suma valor sin restar metros. Las familias perciben la transición como una mejora de confort, no como una renuncia.

Diseño que ordena, higiene más amable con la piel y menos papel: el tridente que impulsa la ducha higiénica en España.

Qué debes revisar antes de retirarlo

  • Presión y caudal: asegúrate de que el rociador no atomice ni salpique en exceso.
  • Ubicación del soporte: accesible desde la taza, sin cruzar la zona de paso.
  • Compatibilidad: roscas y diámetros estándar para evitar adaptadores poco fiables.
  • Seguridad: válvula de cierre rápido y antirretorno certificados.
  • Acabado: cromado, negro o acero para que case con la grifería existente.

Cómo estimar tu ahorro y el impacto ambiental

Haz una prueba de cuatro semanas. Mantén el papel solo como apoyo final y anota cuántos rollos consumes frente a un mes habitual. Si tu hogar reduce dos o tres paquetes, ese diferencial, proyectado a un año, explica el ahorro directo en la compra y la menor generación de residuos. La diferencia se amplía en casas con más de dos personas.

En hospitales y residencias ya se valora la higiene con agua por su suavidad en pieles sensibles. En casa se traduce en menos irritaciones y mejores rutinas para mayores y peques, que suelen aceptar mejor el lavado breve que un secado prolongado con papel.

Cuándo compensa pasar al inodoro con bidé integrado

Si estás planificando una reforma completa o necesitas accesibilidad de alto nivel, el inodoro multifunción concentra todo en una única pieza. Permite ajustar temperatura, presión y posición del chorro, memorizar perfiles y añadir secado por aire templado. A cambio, exige toma de corriente cercana y una instalación más técnica. En obra nueva o cambio de inodoro, la diferencia de coste frente a comprar bidé, grifería y obra se estrecha.

Una decisión práctica con efecto palanca

Quitar el bidé no es solo liberar un hueco. Es reordenar el baño, ganar almacenaje para toallas y limpieza, y mejorar la higiene diaria con menos consumo de papel. La ducha higiénica ya está aquí, se instala rápido y se usa sin curva de aprendizaje. En muchos hogares, el cambio empieza por un gatillo colgado junto al inodoro y termina con un baño más cómodo, eficiente y fácil de mantener.

1 thought on “Cada vez que entro al baño, me sobra un trasto» : por qué todos estáis quitando el bidé en España”

  1. mohamedspirituel

    Vivo en un piso minúsculo y confieso que el bidé solo servía para apilar toallas y algún trasto. Cambié a una ducha higiénica con gatillo y menuda diferencia: más espacio y limpieza sin hacer malabares. La instalacción fue simple (llave de corte y listo) y el consumo de papel bajó un montón. Deberia venir de serie.

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