El mayor error con tus geranios es dejar la tierra encharcada": así lo evitas en 2026 en casa

El mayor error con tus geranios es dejar la tierra encharcada»: así lo evitas en 2026 en casa

Terrazas llenas de color, macetas que rebosan vida y un detalle que a menudo pasa desapercibido: cómo respira la tierra.

Los geranios acompañan a millones de hogares en España y florecen durante meses si el cuidado es correcto. El divulgador Adrián de la Torre advierte de un fallo común que arruina su vigor y acorta la floración. Su mensaje interpela a cualquiera que riegue de forma rutinaria sin mirar el sustrato.

Qué está frenando a tus geranios sin que lo notes

Cuando el agua se acumula y la tierra pierde aire, las raíces dejan de funcionar. La planta bebe peor, enferma y florece menos. Aparecen hojas amarillas, tallos blandos y un olor a moho difícil de ignorar. Adrián de la Torre lo resume con claridad: “El mayor error con los geranios es la tierra encharcada”.

La humedad constante asfixia raíces, dispara la pudrición radicular y detiene la floración. El encharcamiento no es hidratación: es estrés.

La solución empieza antes del riego. Toca el sustrato y evalúa los primeros centímetros. Si notas humedad, espera. Si está seco al tacto, riega con calma y sin anegar.

Señales tempranas que te avisan

  • Hojas amarillas en la base: exceso de agua o falta de aireación.
  • Tallos flácidos: raíces debilitadas por exceso hídrico.
  • Manchas oscuras en el cuello de la planta: inicio de hongos.
  • Sustrato frío y pesado: mezcla compactada que retiene demasiado.

Riego con cabeza: cuánto, cuándo y cómo

Haz del riego un hábito que observe y se adapte. Cambia la cantidad y la frecuencia según estación, tamaño de maceta y exposición al sol.

  • Método del dedo o palillo: si el palillo sale limpio, riega; si sale manchado, aplaza.
  • Horario: por la mañana. Evitas evaporación intensa y hongos nocturnos.
  • Dirección: moja la tierra, no las hojas ni las flores.
  • Platos sin agua: vacía el plato 10 minutos después. Nada de agua retenida.
  • Maceta acorde: recipientes con orificios anchos y suficientes.

Riega solo cuando la capa superficial esté seca y siempre con drenaje operativo. Mejor varios aportes moderados que un ‘chapuzón’ ocasional.

Drenaje y sustrato que funcionan de verdad

Un buen sustrato pesa poco, drena rápido y vuelve a airearse tras cada riego. Las mezclas porosas mantienen humedad útil sin charcos.

Propuesta práctica para maceta estándar:

  • Mezcla base ligera con turba o fibra de coco (estructura y retención moderada).
  • Perlita o vermiculita para aireación interna.
  • Un puñado de arena silícea si tu balcón se encharca con facilidad.

Si vives en zona de agua muy calcárea, vigila el pH. La cal provoca clorosis férrica (hoja amarilla con nervios verdes). Corrige con quelatos de hierro y riegos alternos con agua de baja mineralización.

Tabla rápida para actuar sin dudar

Síntoma Probable causa Qué hacer
Hojas amarillas y caída de capullos Exceso de riego Espacia riegos, revisa drenaje, mejora sustrato
Tallos blandos y olor a moho Pudrición radicular Extrae, airea cepellón, poda raíces dañadas, replanta
Hojas pequeñas y poco brillo Poca luz o sustrato compactado Aporta más sol y aligera la mezcla
Hojas pálidas con nervios verdes Cal y falta de hierro Aplica quelatos y usa agua menos dura

Cómo rescatar un geranio ya encharcado

Actúa el mismo día. Saca la planta con cuidado, sacude el exceso de tierra mojada y deja que el cepellón respire a la sombra durante unas horas. Revisa raíces: las firmes y claras se quedan; las oscuras y blandas se cortan.

Desinfecta la herramienta y espolvorea canela molida o un fungicida suave en los cortes. Replanta en una maceta limpia con mezcla más drenante. Riega lo justo para asentar el sustrato y espera a que los primeros centímetros se sequen antes del siguiente riego.

Poda hojas amarillas y flores marchitas para redirigir energía hacia brotes nuevos. Recuperar vigor exige menos agua y más aire en el sustrato.

Abono y poda en el momento adecuado

Un abonado mensual en primavera y verano, rico en potasio, estimula la floración. Evita alimentar una planta con raíces tocadas: primero reanima, luego fertiliza. Al final del verano, una poda que reduzca cerca de un tercio la estructura favorece un rebrote compacto y floral en la siguiente temporada.

Luz, calor y heladas: el triángulo que decide la floración

Los geranios piden luz abundante y, si es posible, al menos seis horas de sol directo. En olas de calor, una sombra ligera por la tarde evita deshidratación de pétalos y puntas quemadas. En otoño e invierno, protégelos de las heladas: traslada las macetas al interior, garaje o un rincón resguardado. Reduce riegos a la mitad y evita corrientes frías.

Maceta de barro o de plástico

  • Barro: transpira, seca antes y previene encharcamientos. Requiere riegos algo más frecuentes.
  • Plástico: retiene más humedad. Útil en climas secos, pero exige más control para no pasarte con el agua.

Consejos extra que marcan la diferencia

  • Un medidor de humedad económico ayuda si dudas. Úsalo a media profundidad, no solo en la superficie.
  • Evita autorriego por capilaridad si sueles pasarte con el agua. Mejor riego manual y observación.
  • Ventila. El aire en movimiento reduce hongos y seca la superficie sin castigar a la planta.
  • Revisa plagas típicas del geranio, como la polilla del geranio. Un sustrato aireado dificulta el avance de daños secundarios.

La regla de oro: más sol, mejor sustrato y riego que piensa. Tus geranios florecerán durante meses sin sobresaltos.

Una guía rápida de riego según tamaño y clima

En maceta de 20 cm a pleno sol, un riego moderado cada 2–3 días en verano suele bastar si el sustrato drena bien; en primavera y otoño, espacia a 3–5 días. En sombra luminosa y clima húmedo, espera siempre a que la capa superior se seque por completo. Ajusta tras lluvias, olas de calor o cambios de ubicación.

Si tu agua del grifo deja costra blanca en el borde de la maceta, alterna con agua filtrada o de lluvia y aplica una dosis ligera de quelatos cada pocas semanas en temporada de crecimiento. La cal acumulada dificulta que el geranio aproveche los nutrientes, aunque riegues correctamente.

Con estas pautas que Adrián de la Torre insiste en priorizar —drenaje, sustrato aireado, riego medido y luz abundante—, tus geranios recuperan vigor y sostienen flor tras flor. El detalle que cambia todo no es regar más: es aprender a dejar respirar la tierra.

1 thought on “El mayor error con tus geranios es dejar la tierra encharcada»: así lo evitas en 2026 en casa”

  1. ¡Justo lo que necesitaba! Mis geranios llevaban semanas con hojas amarillas y yo seguía regando… Ahora entiendo el error del sustrato encharcado. Gracias por los tips de horario y vaciar el plato.

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