Una mancha que no se seca, libros ondulados y un brillo que corre bajo el zócalo. Tu casa habla.
Si has visto pequeños cuerpos alargados y brillantes huir de la luz, no es casualidad. Es el aviso de un problema doméstico que crece en silencio y que puede salir caro si lo ignoras. Aquí te contamos qué significan los peces de plata en tu casa, cómo identificarlos y qué hacer desde hoy mismo.
Qué son los peces de plata y por qué te afectan
Los peces de plata o pececillos de plata (nombre científico Lepisma saccharinum) son insectos primitivos, sin alas, de color gris metálico. Se mueven rápido, sobre todo de noche, y huyen de la luz. No muerden ni pican, pero su presencia te señala algo que no conviene pasar por alto: exceso de humedad y fugas de alimento para ellos en forma de almidón, celulosa o adhesivos.
Cuando aparecen en baños, cocinas, trasteros o detrás de zócalos, suelen indicar humedad sostenida por encima del 60%.
Se alimentan de papel, libros, cartón, tejidos con almidón, restos de comida seca, pegamentos y silicona. Si encuentran refugio y comida, viven varios años y pueden multiplicarse hasta convertirse en una plaga.
Señales que delatan su presencia
- Pequeñas escamas plateadas en estanterías o zócalos.
- Marcas irregulares en hojas de libros, cartones y etiquetas.
- Actividad nocturna en baño y cocina; carreras rápidas al encender la luz.
- Tapas de tarros pegajosas o rotas por mordisqueo de adhesivos.
- Ambientes con condensación, manchas en juntas o olor a cerrado.
Si los ves de día o en varias habitaciones, la población ya es alta y el foco de humedad es intenso.
Por qué debes preocuparte en 2026: vivienda, salud y bolsillo
El aumento de episodios de lluvia intensa y periodos húmedos, junto a aislamientos viejos o mal sellados, está disparando los avisos por insectos amantes de la humedad en las ciudades. Ignorarlos sale caro.
- Vivienda: dañan documentación, álbumes, sellados de silicona y revestimientos. Pueden revelar fugas invisibles en tuberías o juntas.
- Salud: no transmiten enfermedades, pero sus restos y exuvias agravan rinitis y asma en personas sensibles.
- Bolsillo: una intervención tardía implica deshumidificadores potentes, reposición de libros/archivos y, en casos graves, obras de sellado y ventilación mecánica.
| Zona | Riesgo más común | Acción inmediata |
|---|---|---|
| Baño | Juntas negras y silicona mordida | Secado tras ducha y sellado de juntas |
| Cocina | Harinas y cereales abiertos | Guardar en botes herméticos y limpiar migas |
| Trastero | Cartones y libros afectados | Elevar de suelo y usar gel de sílice |
| Dormitorio | Ropa con almidón y zócalos huecos | Aspirado a fondo y revisión de grietas |
Cómo actuar: plan en tres fases
Ataque rápido en 24 horas
- Seca el ambiente. Ventila en horas secas y usa deshumidificador hasta bajar del 50%.
- Quita comida. Cierra harinas, cereales y pienso en recipientes herméticos de vidrio o metal.
- Aspira rodapiés, grietas y tras muebles. Sella la bolsa y tírala fuera de casa.
- Desecantes e insecticidas puntuales: el gel de sílice ayuda a secar rincones; el ácido bórico en polvo y el piretro funcionan como control localizado. Mantén alejados niños y mascotas.
- Trampas caseras: frascos con avena o trozos de patata y una rampa de papel; revisa y desecha su contenido con guantes.
- Repelentes naturales: lavanda, canela o laurel en saquitos cerca de zócalos y estanterías.
Prevención en 7 días
- Sella grietas, rodapiés sueltos y huecos en marcos. Revisa el siliconado del baño.
- Arregla filtraciones y condensación. Aísla tuberías frías y mejora la ventilación cruzada.
- Ordena papeles en cajas plásticas y eleva cartones del suelo con palets o estantes.
- Limpia restos de comida y grasas. Pasa la mopa húmeda y seca al final.
- Ilumina áreas oscuras. La luz y el movimiento reducen su actividad.
- Monitorea con tiras adhesivas cerca de focos (fregadero, sifones, calentador).
Cuándo llamar a profesionales
- Ves decenas de ejemplares al encender la luz o a plena tarde.
- Detectas daños continuos en libros, archivos o tejidos.
- No logras bajar la humedad relativa del 60% tras una semana de medidas.
- Hay sospecha de fugas ocultas o mohos extendidos.
Una intervención profesional combina diagnóstico de humedad, sellado, tratamientos dirigidos y seguimiento. Sale más barato que reponer libros, ropa y sellados.
Mitos y verdades
- “Pican”: falso. No atacan a personas ni mascotas.
- “Indican suciedad”: impreciso. Señalan humedad y disponibilidad de almidón, aunque limpies a diario.
- “Desaparecen solos”: a veces bajan en verano seco, pero vuelven si no corriges la causa.
- “Solo viven en casas antiguas”: también aparecen en pisos nuevos con condensación o malos sellados.
Datos rápidos para tomar decisiones hoy
- Ritmo de vida: pueden vivir varios años si tienen agua y comida.
- Hábitos: prefieren nocturnidad, calor suave y rincones con polvo fino.
- Objetos en riesgo: libros, sellados, álbumes, recetas de cocina, documentos guardados en cartón.
- Umbral de alerta: más de 5 avistamientos en una semana en zonas distintas exige plan de acción.
Un paso más allá: controla la humedad y gana confort
Medir con un higrómetro barato cambia el juego. Si la humedad sube del 55%, programa ventilación, activa el deshumidificador y valora rejillas de aire en baño y cocina. Revisa sellos de silicona cada seis meses. Estas rutinas reducen el riesgo de plagas y de mohos, y mejoran el descanso nocturno.
Si compartes vivienda con colecciones, archivos o instrumentos musicales, marca un rango de 45%-50%. Usa gel de sílice recargable en cajas y cambia saquitos de lavanda o canela cada dos meses. El coste es bajo y protege lo que más valoras.



¿De verdad el ácido bórico es seguro si hay gatos? He leído de todo y me da cosa esparcir polvo por los zocalos. ¿Alguna alternativa más ‘pet‑friendly’ que funcione de verdad y no huela a perfume fuerte?