Las facturas aprietan, el termostato sube y baja y las dudas se multiplican cuando el frío se cuela por casa.
Muchos hogares repiten la misma jugada: dejar la calefacción encendida al mínimo porque “ahorra”. Un ingeniero especialista lo niega con rotundidad y la física le da argumentos. Responder bien a esta pregunta puede marcar tu consumo y tu comodidad todo el invierno.
Qué dice la física del calor en tu casa
Una vivienda pierde calor por paredes, techos, suelos, ventanas y juntas. Esa fuga depende del aislamiento y de la diferencia entre la temperatura interior y la exterior. Cuanto más tiempo mantienes alta la temperatura interior, más energía se escapa. Por eso, si te vas o duermes, bajar el termostato o apagar resulta rentable.
Dejar la casa caliente cuando no hay nadie alimenta pérdidas que nadie aprovecha. Reducir horas a alta temperatura recorta el gasto.
La organización de consumidores OCU lo resume con un ejemplo sencillo: día a 21 °C y noche a 16 °C con frío exterior moderado. Ese ajuste logra alrededor de un 8% de ahorro frente a mantener 21 °C sin descanso. La clave no está en “sufrir frío”, sino en evitar que tu vivienda esté en modo estufa cuando no la usas.
Bajar de 21 °C a 16 °C durante la noche ahorra energía en la mayoría de viviendas, sin sacrificar confort al despertar.
¿Y el “pico de arranque” que gasta más?
Otro mito recurrente: que la caldera consume más por arrancar y reponer temperatura que por mantenerse “bajita” todo el día. No ocurre así. El arranque tiene un coste, sí, pero las pérdidas acumuladas por sostener calor continuo son mayores. Los equipos modernos modulan potencia y trabajan de forma eficiente cuando la vivienda se calienta de nuevo.
Piensa en la casa como una batería térmica. Si elevas su temperatura, va soltando calor hacia el exterior sin cesar. Evitar horas inútiles a alta temperatura reduce esas fugas. Por eso es preferible apagar o atenuar cuando sales, incluso si vas a ausentarte poco tiempo.
Lo que muestran las cifras en un caso tipo
Tomando como referencia la zona climática D y tres calidades de aislamiento, este es el consumo estimado para tres estrategias habituales. Los valores ilustran órdenes de magnitud y sirven para comparar enfoques.
| Estrategia (zona D, ejemplo) | Mal aislada (kWh) | Aislamiento medio (kWh) | Muy bien aislada (kWh) |
|---|---|---|---|
| Apagar por la noche y calentar 5 h a 21 °C | 1.216 | 1.105 | 1.010 |
| Bajar a 16 °C 10 h y calentar 5 h a 21 °C | 3.343 | 3.038 | 2.778 |
| Mantener 21 °C durante 15 h/día | 3.647 | 3.314 | 3.031 |
El mensaje es claro: menos horas a alta temperatura, menos kWh. En viviendas muy bien aisladas, la diferencia se reduce, pero sigue habiendo ventaja para las estrategias con apagado o atenuación nocturna.
Cómo aplicar la estrategia correcta en tu vivienda
Reglas prácticas según tu sistema
- Caldera de gas: si sales más de 30–60 minutos, apaga o baja 3–4 °C. Programa el encendido un poco antes de volver.
- Bomba de calor: funciona bien con atenuación moderada (1–3 °C). Evita bajadas drásticas con heladas intensas para no activar resistencias eléctricas.
- Suelo radiante: tiene alta inercia. Mejor atenuaciones suaves y horarios estables que apagados bruscos.
- Radiadores: purga al inicio de temporada y usa válvulas termostáticas en estancias poco usadas.
- Termperaturas objetivo: 19–21 °C en estancia, 17–18 °C por la noche. Cocina y pasillos admiten menos.
Potencia el ahorro con tecnología simple
Los termostatos inteligentes facilitan programar horarios, aplicar geolocalización y zonificar habitaciones. El sistema aprende rutinas, anticipa el encendido y evita que la calefacción funcione cuando la casa está vacía.
- Programación: marca bloques horarios según tu agenda laboral y escolar.
- Geovalla: apaga o atenúa al salir del radio de casa; recupera temperatura al acercarte.
- Zonificación: prioriza salón y dormitorios; atenua trasteros, pasillos o habitaciones de invitados.
- Medición: combina temperatura y humedad relativa para mejorar confort con menos grados.
Un termostato conectado ajusta la temperatura a tu vida real: menos horas de exceso, menos consumo y más control.
¿Cuánto podrías ahorrar? Un cálculo rápido
Imagina un piso con aislamiento medio en zona D y un precio del gas de 0,09 €/kWh. En el caso comparado de la tabla, mantener 21 °C 15 h/día ronda 3.314 kWh. Con apagado nocturno, el escenario similar cae cerca de 1.105 kWh. La diferencia es de unos 2.200 kWh. A 0,09 €/kWh, eso se acerca a 198 €. Tu vivienda no tendrá esas cifras exactas, pero el rango orienta la decisión: cada hora menos a alta temperatura cuenta.
Si prefieres una regla de bolsillo: por cada bloque de 8–10 horas de bajada de 3–5 °C, muchas casas logran entre un 8% y un 20% de recorte en consumo energético, según clima y aislamiento.
Mitos frecuentes que te salen caros
- Mito: “El pico de arranque arruina el ahorro”. Realidad: las pérdidas continuas por mantener calor superan ese coste.
- Mito: “A 21 °C siempre se gasta lo mismo”. Realidad: el gasto depende de tiempo, aislamiento y diferencial térmico con el exterior.
- Mito: “Mejor una temperatura fija todo el día”. Realidad: ajustar horarios a tu presencia reduce fugas y dinero.
- Mito: “Los radiadores calientan igual en todas partes”. Realidad: equilibrar circuitos y purgar mejora rendimiento y confort.
Pequeñas obras, grandes efectos
Sellar rendijas, colocar burletes y mejorar el doble acristalamiento baja las pérdidas de calor. Bajar persianas y cerrar cortinas por la noche limita el intercambio con el exterior. Un mantenimiento anual de la caldera garantiza combustión eficiente y evita averías en pleno frío.
Consejos finales para no pasar frío ni pagar de más
- Programa arranque anticipado: 20–30 minutos antes de llegar suele ser suficiente.
- Usa ropa térmica en casa y alfombras en suelos fríos; ganarás confort con 1 °C menos.
- Controla la humedad relativa entre 40–60%. A igual humedad, una habitación a 20 °C puede sentirse más confortable.
- Activa función “antihielo” si te ausentas días con heladas, en lugar de dejar 21 °C.
Ajusta la calefacción a tu presencia, no al revés. El ahorro llega cuando calientas solo lo que usas, cuando lo usas.
Si tienes bomba de calor de última generación, prueba atenuaciones de 2–3 °C y observa tiempos de recuperación en días fríos. Si ves que recurre a resistencias, suaviza la atenuación. Con termóstatos inteligentes puedes automatizar ese equilibrio y mantener el confort con menos energía y menos sorpresas en la factura.



Merci pour l’explication physique: plus on maintient une grande différence de température, plus ça fuit. Ça casse enfin le mythe du “je laisse le chauffage au mini”. Entre 21 °C le jour et 16 °C la nuit, l’OCU parle d’environ 8% d’éconimies: ça me parrait cohérent. Je vais programmer mon thermostat et tester une semaine. Petite question: maison mal isolée, vaut-il mieux abaisser de 5 °C ou 3–4 °C ?