Tu cocina acumula marcas imposibles, tu tiempo escasea y los gastos suben. Hay un giro doméstico que vuelve a circular.
Una abuela de Zaragoza ha reactivado una vieja idea práctica: devolver el brillo al fondo de las sartenes sin frotar ni comprar productos caros. Su propuesta se apoya en ingredientes de despensa y en dejar que el tiempo trabaje por ti.
Quién es la abuela y qué propone
Se hace llamar Maximiliana en redes y comparte consejos caseros con un tono cercano. Su método para el fondo de las sartenes parte de tres ingredientes cotidianos: bicarbonato de sodio, limón y detergente lavavajillas. Los mezcla hasta obtener una pasta densa. Ella la llama en aragonés una “masica”. Esa textura cubre la zona ennegrecida, se mantiene húmeda y evita la fricción.
La clave no es la proporción exacta, sino una pasta espesa que no escurra. Cubre, espera, enjuaga. Sin frotar.
La publicación se ha viralizado porque prioriza lo sencillo. No recurre a limpiadores abrasivos. No requiere herramientas. Y permite recuperar, en muchas ocasiones, el aspecto original del fondo exterior sin dañar la pieza.
Paso a paso para probarlo hoy
- Limpia restos sueltos de la base y seca la sartén.
- Prepara una pasta con 1 cucharada de bicarbonato, 1 cucharadita de lavavajillas y 1–2 cucharaditas de zumo de limón hasta lograr densidad de crema espesa.
- Extiende una capa uniforme sobre el fondo exterior ennegrecido.
- Coloca papel de cocina encima para mantener la humedad. Presiona sin arrastrar.
- Deja actuar 2–3 horas. Para suciedad muy adherida, hasta 6 horas.
- Retira el papel. Aclara con agua tibia. Si queda algo, pasa una esponja suave.
- Seca al momento para evitar cercos.
Tiempo activo: 3–4 minutos. Tiempo de espera: 2–3 horas. Resultado: base más limpia y con brillo recuperado.
Por qué funciona esta mezcla
El bicarbonato aporta una alcalinidad ligera. Ayuda a descomponer grasas polimerizadas y a despegar residuos resecos. El limón introduce ácido cítrico que reduce la película oscura y suaviza la costra. El lavavajillas actúa como tensioactivo, emulsiona la grasa y facilita el arrastre. El papel retiene humedad y prolonga el contacto. El tiempo reemplaza al esfuerzo mecánico. Esa combinación disminuye la necesidad de estropajos agresivos.
Qué pasa con las antiadherentes
El truco está pensado para el fondo exterior. En antiadherentes (PTFE, cerámica), evita frotar la cara interior y no uses lana metálica. La pasta no debería tocar bordes deteriorados. En hierro fundido sin esmalte, aplícalo solo por fuera para no levantar el curado.
Ajustes según el material de tu sartén
| Material | ¿Sirve el truco? | Ajustes y riesgos |
| Acero inoxidable | Sí | Funciona bien. Aumenta el tiempo si hay quemado intenso. No uses lana de acero. |
| Aluminio | Con cuidado | El ácido puede matizar el brillo. Prueba en zona pequeña y reduce el limón. |
| Aluminio anodizado | Con cuidado | Mantén tiempos cortos. Evita pastas muy ácidas para no alterar el acabado. |
| Hierro fundido esmaltado | Sí | Usa capa fina y retira a las 2 h. No rayes el esmalte con estropajos. |
| Hierro fundido sin esmalte | Solo exterior | Evita la cara interior para no dañar el curado. Seca bien después. |
| Cerámica antiadherente | Sí, exterior | Evita bordes y juntas. Emplea esponja suave en el aclarado. |
| Cobre | Mejor otro método | Prefiere limpiadores específicos para cobre. Riesgo de manchas. |
Errores frecuentes que arruinan el resultado
- Usar lana metálica en recubrimientos o inox: deja microarañazos y más suciedad se adhiere después.
- Aplicar limón puro durante horas en aluminio: puede oscurecer o manchar.
- Mezclar con lejía u otros químicos: combinación peligrosa y sin beneficio.
- Quitar la pasta a los 10 minutos: el método necesita tiempo de contacto.
- Olvidar el secado: el agua estancada deja velos y marcas.
Cuánto ahorras y cuánto tiempo te devuelve
Coste aproximado por sesión: menos de 0,50 € con productos habituales. Un limpiador especializado triplica esa cifra. El tiempo activo no pasa de cinco minutos. El resto es espera. Quien limpia varias piezas a la vez aprovecha la misma mezcla y reduce el gasto por unidad.
Si no tienes limón en casa
Sirve ácido cítrico en polvo (disuelto) o vinagre. Ajusta la pasta para mantener la densidad. El vinagre reacciona con el bicarbonato y produce efervescencia. Esa acción mecánica afloja residuos, pero no alargues el contacto en aluminio.
Ejemplo práctico con una sartén muy castigada
Base ennegrecida por aceite recalentado. Mezcla 1 cucharada de bicarbonato, 1 cucharadita de lavavajillas y 1–2 cucharaditas de limón. Cubre el fondo. Tapa con papel de cocina. Espera 3 horas. Retira el papel. Aclara con agua tibia. Pasa una esponja suave por los bordes. Si persisten halos, repite con 90 minutos extra y menos limón para no afectar el tono del metal.
Cómo evitar que el fondo vuelva a oscurecerse
- No sobrecalientes la sartén vacía. El aceite arde y se polimeriza, creando capa oscura.
- Quita salpicaduras en la base cuando aún está templada. Un paño húmedo acorta futuras limpiezas.
- Evita choques térmicos. No pases de fuego alto al grifo frío.
- Usa difusor si tu fuego deja coronas de calor que queman la base en anillos.
- Guarda las piezas completamente secas. La humedad fija restos y minerales.
Información útil para ampliar tu cuidado del menaje
Si tu cocina tiene agua muy dura, los minerales dejan velos. Un último aclarado con agua destilada reduce las marcas. En inducción, revisa que el fondo no esté combado. Las deformaciones concentran calor y aceleran el ennegrecido. Si usas hierro fundido, aplica una capa fina de aceite en el exterior, calienta dos minutos y retira el exceso. Ese sellado ligero protege del óxido y de la grasa pegada.
Para limpiezas periódicas, alterna este truco con sesiones rápidas: espolvorea bicarbonato, pulveriza agua, deja 15 minutos y enjuaga. No es tan potente, pero mantiene a raya la suciedad entre limpiezas profundas. Si la base tiene pintura o barniz decorativo, prueba antes en un borde. Los recubrimientos no uniformes reaccionan de forma distinta y conviene ajustar tiempos.



¡Gracias, Maximiliana! Lo he probado en dos sartenes inox y el cambio es brutal. La masica + papel de cocina = tiempo que no tengo que frotar. ¿Algún truco para las marcas de agua dura alrededor del aro?
Ojito con el aluminio: el limón me dejó la base algo mate. Culpa mía por dejarlo 6 h. Recomiendo 1 horita y menos ácido. Por lo demás, aplaudo la idea; ahorra producto y codos.