Un rincón verde, silencioso y sin coches, donde la energía del agua dicta horarios, oficios y recuerdos compartidos cada día.
En el occidente de Asturias, muy cerca de Taramundi, una aldea sin vecinos sigue latiendo al compás del agua. El Conjunto Etnográfico Os Teixois se recorre en grupos y pone en marcha ingenios movidos por un arroyo que atraviesa las casas. Allí, el pasado no es decoración: funciona.
Un museo vivo cruzado por agua
El pequeño valle de Os Teixois encaja un caserío de piedra, pasarelas de madera y un arroyo que alimenta ruedas, ejes y poleas. Ese curso de agua, domesticado con presas y canales, permite ver cómo la fuerza hidráulica se convierte en movimiento útil. La visita no es libre: se accede con guía y en grupos reducidos para proteger un entorno delicado y activar los mecanismos con seguridad.
El agua no es decorado: mueve un mazo, afila herramientas, bate paños y muele grano ante el público.
Declarado Bien de Interés Cultural en 2005, el conjunto conserva la escala original de la aldea y evita la masificación. Está a apenas cuatro kilómetros de Taramundi, dentro de la Reserva de la Biosfera de Oscos, Eo y Terras de Burón, uno de los paisajes más húmedos y frondosos del norte peninsular.
Del abandono a la recuperación
Su origen se remonta al siglo XVIII. Hubo vida y oficios hasta mediados del XX, cuando la emigración vació los valles. En 1989 arrancó una restauración integral con canteros, carpinteros y herreros de la zona. Se repararon canales, presas y tejados; se recuperaron ejes, dientes de madera, correas y bielas. El resultado: un ejemplo de arquitectura y actividad preindustrial del noroeste que sigue en pie y operativa.
La protección legal llega en 2005, pero la custodia real la ejerce cada visita que respeta el lugar.
Los ingenios que aún funcionan
Durante el recorrido, la guía acciona desvíos y compuertas. El visitante ve, oye y huele cómo trabaja cada artefacto bajo techo de pizarra.
- Mazo hidráulico: martillo monumental que lamina y estira hierro al golpear con la inercia del agua.
- Molino harinero: muelas que giran con el caudal para triturar cereal, herencia del sistema de quendas por turnos.
- Batán: artefacto de madera que golpea y compacta paños, esencial en la fabricación de telas gruesas.
- Rueda de afilar: piedra circular movida por el arroyo para mantener a punto cuchillos y herramientas.
- Pequeña central: generación eléctrica a escala doméstica, prueba de la transición de lo artesanal a lo industrial.
- Banzado: depósito que regula el caudal, acumula agua y la devuelve al cauce tras el uso.
- Cabazo: granero elevado, pariente del hórreo, destinado al grano y protegido de humedad y roedores.
Todo gira con mecanismos originales de madera y hierro: transmisión por ejes, levas, engranajes y poleas accionadas por agua.
Horarios y precios en 2026
Las visitas son guiadas, se organizan por horas y duran unos 45 minutos. Los pases y las tarifas actualizadas son estas:
Pases semanales
| Día | Horario de pases | Observaciones |
|---|---|---|
| Lunes | 11:00, 12:00, 13:00 | Con guía y en grupo |
| Martes | 11:00, 12:00, 13:00 | Grupo reducido |
| Miércoles | Cerrado | Sin visitas |
| Jueves | 11:00, 12:00, 13:00 | Acceso guiado |
| Viernes | 11:00, 12:00, 13:00 | Reserva recomendada |
| Sábado | 11:00, 12:00, 13:00, 16:00, 17:00 | Mayor afluencia |
| Domingo | 11:00, 12:00, 13:00, 16:00, 17:00 | Conviene llegar con tiempo |
Tarifas
- General (adultos y menores desde 9 años): 5 €
- Infantil (6 a 8 años): 2 €
- Personas con discapacidad: 4 €
- Niños (0 a 5 años): gratis
El acceso es en grupo y con guía a horas concretas. Llega con antelación para asegurar plaza en tu pase.
Impacto local y economía del agua
En el concejo de Taramundi, con menos de mil vecinos repartidos en aldeas, la actividad de Os Teixois sostiene empleo indirecto en casas rurales, restaurantes y pequeños talleres. La restauración empleó a oficios locales y mantuvo técnicas de cantería y carpintería que aún se transmiten. El enclave huye de artificios y conserva los ritmos del valle: si el caudal baja, algunas máquinas reducen fuerza; si llueve, el mazo ruge con más empuje.
Cómo organizar tu visita
- Calzado y ropa: senderos de piedra y madera, suelo húmedo; mejor botas con suela adherente y chubasquero.
- Acceso: carreteras comarcales estrechas y con curvas; conduce con calma y planifica el regreso con luz diurna en invierno.
- Niños: recorrido corto y muy visual; mantén a los pequeños cerca durante la puesta en marcha de los ingenios.
- Movilidad: tramos con pendiente y pasarelas; consulta antes si necesitas apoyo específico.
- Respeto al entorno: no te salgas de los caminos, no toques mecanismos sin indicación y evita el ruido innecesario.
Lo que vas a aprender sin darte cuenta
El sistema de quendas del molino habla de organización comunal. El batán conecta con la fabricación textil rural. La rueda de afilar explica por qué la comarca es famosa por sus navajas. El mazo, documentado ya en el XVII, anticipa la siderurgia a pequeña escala. Y el banzado enseña gestión del agua: almacenar, usar, devolver al cauce.
Una lección de energía renovable aplicada: la hidráulica moviendo producción, sin humo y con mantenimiento local.
Ideas para ampliar la escapada
Muy cerca, el conjunto molinar de Mazonovo y la aldea de As Veigas completan una jornada dedicada al agua y a la arquitectura tradicional. Si viajas con tiempo, combina la visita con una ruta corta por bosques de castaño y abedul para entender por qué la Reserva de la Biosfera conserva este mosaico de oficios, paisajes y acentos.
Un apunte práctico: en días de lluvia intensa el arroyo gana caudal y el suelo se vuelve más resbaladizo. Esa misma agua que alimenta los ingenios puede limitar accesos puntuales. Lleva margen en los horarios, protege el móvil en bolsas estancas y pregunta a la guía por la mejor zona para observar cada puesta en marcha con seguridad.
Si te interesa la arquitectura rural, fíjate en la diferencia entre cabazo y hórreo, en la pizarra escalonada de las cubiertas y en cómo las casas se orientan para esquivar vientos húmedos. Tomar notas y fotos de detalles —cierres de madera, canales, compuertas— ayuda a comprender cómo una aldea diminuta se convirtió en obra de ingeniería a escala humana, movida por un arroyo que sigue marcando el ritmo del valle.



Qué maravilla lo de Os Teixois: agua moviendo mazos, molino y hasta una pequeña central. ¿Se puede reservar on line o es solo por orden de llegada? Voy con dos peques; la guia dura 45 min, ¿verdad?