Un animal discreto se pasea por las cumbres canarias mientras las plantas más frágiles libran una batalla silenciosa cada noche.
Lo ves, haces una foto y sigues el sendero. Parece inofensivo. Pero ese herbívoro, confundido tantas veces con una cabra, está empujando al límite a especies únicas del archipiélago. Y el impacto ya se nota allí donde la vida evolucionó aislada durante millones de años.
Qué está pasando en el Teide y La Palma
El protagonista de este conflicto se llama muflón (Ovis orientalis musimon). Llegó a Tenerife en 1971 con fines cinegéticos y más tarde a La Palma. Halló un entorno sin depredadores y con alimento abundante. El resultado fue inmediato: creció su número y comenzó a presionar a la flora endémica.
En laderas del Teide y en zonas altas palmeras, el animal ramonea brotes tiernos, impide que muchas plantas se renueven y, al moverse en grupo, compacta el suelo. Esa combinación reduce la capacidad de los matorrales de regenerarse y acelera la erosión.
Un herbívoro sin control en un ecosistema insular cerrado se convierte en un multiplicador de vulnerabilidades.
Los técnicos que custodian estos espacios detectan más áreas degradadas, menos reclutamiento de plántulas y cambios en la estructura vegetal. Para un parque nacional, esos indicadores son una señal de alarma.
Por qué el muflón no es “simple cabra”
La confusión visual despista. El muflón desarrolla una cornamenta curvada y un pelaje pardo con “silla de montar” clara en los machos. Tiene hábitos gregarios y una dieta muy selectiva. Esa selección impacta en especies que ya soportan clima extremo, suelo pobre y vientos de altura.
Entre las plantas más sensibles figuran la retama del Teide (Spartocytisus supranubius), el tajinaste rojo (Echium wildpretii) y la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia). Si cada temporada se pierden brotes antes de florecer, disminuye el banco de semillas y baja la diversidad genética. En islas, esa pérdida pesa el doble.
- Herbivoría selectiva: consume brotes y flores, recorta la capacidad de reproducción.
- Pisoteo y suelo compactado: dificulta la infiltración de agua y la germinación.
- Ventaja para oportunistas: abre huecos que favorecen plantas ruderales y exóticas.
- Efecto cascada: menos flores implica menos polinizadores y menos frutos para otras especies.
La pregunta clave no es si el muflón es “bonito”, sino si es compatible con un ecosistema único y frágil.
Qué dicen las normas y la ciencia en 2026
Desde 2013, el muflón figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras en Canarias. En la península, su situación es distinta y sigue vinculado a la caza en fincas concretas. Esa dualidad alimenta un debate público intenso, pero los informes técnicos en las islas son claros: el daño a hábitats de alto valor supera cualquier posible beneficio.
Quienes se oponen a su control señalan que el muflón no transmite enfermedades relevantes y que hay invasoras peores, como el mejillón cebra o el cangrejo rojo. La respuesta de los equipos de conservación es directa: en Tenerife y La Palma, su impacto sobre especies protegidas y hábitats prioritarios obliga a actuar.
El foco no está en el animal, sino en el lugar
En una gran finca continental, el sistema amortigua mejor la presión de un ungulado. En una isla volcánica, con endemismos de distribución mínima, cada diente cuenta. Por eso, los parques insulares aplican controles, crean cercados de exclusión, restauran matorrales y monitorean la evolución de las poblaciones vegetales sensibles.
Qué se hace hoy y qué puedes hacer tú
Las administraciones mantienen campañas de seguimiento y control selectivo. Paralelamente, refuerzan la restauración vegetal y la educación ambiental. El objetivo es reducir la presión en áreas críticas y devolver margen de recuperación a las plantas más frágiles.
- Senderos: no salgas de las rutas balizadas; pisar laderas frágiles añade estrés al suelo.
- Cero comida para fauna: alimentar al muflón o a cabras asilvestradas altera su comportamiento y amplía su rango.
- Limpieza de botas y equipo: evita transportar semillas de exóticas entre islas o zonas.
- Respeto a las normas: la caza o el manejo sin autorización multiplica los problemas.
- Comunicación responsable: si ves grupos en áreas sensibles, informa en centros de visitantes.
El caso canario frente a otras invasoras conocidas
| Especie | Dónde preocupa | Impacto principal | Situación |
|---|---|---|---|
| Muflón | Teide y La Palma | Daño a flora endémica y erosión | En Canarias, en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras |
| Cotorra argentina | Áreas urbanas | Desplaza aves nativas y causa molestias | Control en varias ciudades |
| Mejillón cebra | Ríos y embalses | Obstruye infraestructuras y altera cadenas tróficas | Planes de contención |
| Visón americano | Cuencas fluviales | Depreda fauna autóctona | Programas de control |
Cómo distinguir un muflón en campo
Si dudas entre muflón y cabra, fíjate en detalles. Los machos presentan cuernos curvados hacia atrás y un pelaje pardo con zona clara en el costado. Las hembras son más pequeñas y de color uniforme. El grupo suele moverse junto, en horarios crepusculares. En el suelo verás cortes netos en brotes y pequeñas huellas digitígradas alineadas.
Una imagen mental que ayuda a entender el daño
Imagina una ladera con veinte plantas de tajinaste rojo. Cada primavera intenta florecer para dejar semillas. Si varias temporadas seguidas pierden sus brotes por herbivoría, el banco de semillas se agota y las plántulas no llegan a adultas. El paisaje parece el mismo desde lejos, pero por dentro pierde futuro.
Lo que viene en 2026: restaurar para ganar tiempo
Los equipos de conservación priorizan cercados temporales en núcleos de plantas raras, recolección de semillas y viveros para refuerzo de poblaciones. También evalúan corredores de fauna y puntos de acceso donde la presión del muflón se dispara. La meta no es solo reducir números, sino devolver resiliencia al sistema.
El turismo responsable suma. Visitar con respeto, seguir indicaciones del parque y comprender por qué un “animal simpático” puede resultar dañino marca la diferencia. En islas, cada gesto a favor de la biodiversidad produce efectos medibles.
Ideas prácticas para visitantes y residentes
- Planifica rutas con información actualizada de zonas sensibles.
- Observa a distancia y sin atraer fauna; las fotos se consiguen sin comida ni ruidos.
- Participa en jornadas de voluntariado de reforestación y limpieza de senderos.
- Infórmate en centros del parque sobre campañas de restauración y cómo sumarte.
La gestión de especies invasoras no se limita a retirar animales. Incluye restaurar suelos, reforzar plantas clave, reducir vectores de dispersión y cambiar hábitos humanos. En Canarias, ese enfoque integrado ya marca la hoja de ruta. Y recuerda: la próxima vez que veas a esa “cabrita” en el sendero, piensa en la retama del Teide, el tajinaste rojo o la violeta del Teide. Son las verdaderas protagonistas de esta historia.



Gracias por explicar por qué el muflón no es “simple cabra”. No tenía idea del efecto cascada sobre el tajinaste y la violeta del Teide. ¿Hay mapas de zonas de exclusión actualizados para planificar rutas? Sería útil tener esa informacíon antes de subir.
¿De verdad un animal ‘simpático’ puede cargarse una isla entera en 2026? Suena a clickbait… prueben a dar datos duros.