Manchas negras, olor a cerrado y calefacción a tope. Tu vivienda te avisa, pero la causa real se esconde.
Este invierno, miles de hogares se pelean con la misma duda: la **humedad** aparece, pero el origen no está claro. Un sencillo método casero, compartido por un arquitecto en redes, permite distinguir en 48 horas si el problema nace dentro de la casa o entra desde fuera. Solo hace falta **papel de aluminio** —el de la cocina— y un poco de método.
Qué está pasando en tus paredes
La **humedad** no usa un único camino. Puede formarse por **condensación** (vapor del interior que se enfría en superficies frías), por **filtraciones** (agua que penetra desde la lluvia o una tubería) o por **capilaridad** (el muro absorbe agua del terreno hacia arriba). Cada causa deja pistas distintas y exige soluciones diferentes. Ignorarlas encarece la factura energética y favorece **moho**, malos olores y desconchones.
En invierno, cuando ventilamos menos y cocinamos o nos duchamos con el baño cerrado, sube el vapor en el interior. Sin **ventilación** eficaz, ese aire húmedo se condensa sobre paredes frías y ventanas. Lo que para algunos son simples “manchas feas” en realidad revela un desequilibrio entre **temperatura**, **aislamiento** y **humedad relativa**.
El método del papel de plata, paso a paso
Para saber si la pared está mojándose desde fuera o si el vapor de tu casa es el culpable, prueba así:
- Limpia y seca suavemente la zona manchada. Evita productos agresivos antes de la prueba.
- Corta un rectángulo de **papel de aluminio** algo mayor que la mancha visible.
- Pégalo con **cinta adhesiva** sellando bien los bordes para impedir el paso del aire.
- Anota la fecha y la hora. Deja el montaje al menos **48 horas** sin tocarlo.
- Transcurrido el tiempo, retira con cuidado y observa en qué cara aparecen gotitas.
Si el agua se ve en la cara exterior del aluminio, la **humedad** se genera en el interior por **condensación**. Si está en la cara en contacto con la pared, proviene del exterior: **filtraciones** o **capilaridad**.
Errores frecuentes
- Pegar mal los bordes: el test falla si entra aire.
- Probar junto a un radiador encendido: altera el resultado.
- Hacerlo el mismo día de pintar o limpiar con mucha agua: la pared aún exhala humedad.
- Retirar antes de tiempo: en 24 horas a veces no se aprecia nada concluyente.
Qué hacer según el resultado
| Resultado del test | Interpretación | Primeras medidas |
|---|---|---|
| Gotas en la cara exterior | **Humedad interior** por **condensación** | Mejorar **ventilación**, reducir vapor y evitar superficies frías |
| Gotas en la cara interior | Entrada de agua desde fuera: **filtraciones** o **capilaridad** | Revisar juntas, sellados, cubierta y zócalo; reparar e impermeabilizar |
Si es humedad interior
Actúa en tres frentes: aire, calor y superficies.
- Ventila dos veces al día 10 minutos con **ventilación cruzada**. Abre ventanas opuestas.
- Usa la campana con salida al exterior al cocinar. En el baño, abre puerta o ventana tras ducharte.
- Mantén la **humedad relativa** entre 40% y 60% con un higrómetro. Si es alta, valora un **deshumidificador**.
- Separa muebles de paredes frías unos centímetros para que circule el aire.
- Evita secar ropa dentro o hazlo con **deshumidificador** y ventilación.
- Mejora el **aislamiento** de puntos fríos: burletes en ventanas, alféizares, cajas de persiana, láminas térmicas en vidrio.
Si es humedad exterior
La prioridad es cortar la entrada de agua. Empieza por lo evidente y sube de complejidad si persiste.
- Localiza fisuras y juntas abiertas en fachada, petos, alfeizares y perímetros de ventanas. Repara con selladores adecuados.
- Revisa canalones y bajantes: hojas y roturas provocan **filtraciones** que acaban en tu muro.
- Comprueba la **impermeabilización** de terrazas y cubiertas. Las láminas envejecidas dejan pasar agua sin que se vea a simple vista.
- En plantas bajas, vigila el zócalo: salitre y pintura abombada delatan **capilaridad**. Las soluciones van desde **barreras químicas** por inyección hasta zócalos ventilados y drenajes perimetrales, según el caso.
- No pintes de inmediato. Primero seca y corrige la causa. Luego usa imprimaciones y pinturas transpirables.
Si aparece **moho**, prioriza la salud: ventila, usa guantes y mascarilla y limpia con soluciones adecuadas. Pintar encima sin tratar la causa lo hará volver.
Señales que te ayudan a afinar el diagnóstico
- Manchas en esquinas y detrás de muebles: suele ser **condensación** y falta de **ventilación**.
- Círculos irregulares bajo una ventana tras lluvia: apunta a **filtraciones** en el encuentro del marco.
- Hinchazón en rodapiés y salitre en la parte baja del muro: típico de **capilaridad**.
- Olor a cerrado que mejora al abrir ventanas: exceso de **humedad interior**.
- Pintura que se descascarilla en fachada orientada al viento: posible fallo de **impermeabilización**.
Cuándo pedir ayuda técnica
- Si tras el test y las primeras medidas la **humedad** persiste o se extiende.
- Cuando hay daños en instalaciones, madera estructural o parqué levantado.
- Si observas grietas que atraviesan el muro o entrada evidente de agua en tormentas.
- En viviendas antiguas con zócalos activamente húmedos: un diagnóstico con termografía o mediciones de **humedad** en materiales ahorra tiempo y errores.
Claves prácticas para este invierno
- Ten un higrómetro sencillo en casa. Saber si estás al 70% de **humedad** cambia tus decisiones.
- Programa recordatorios semanales para ventilar armarios 5 minutos. El interior cerrado acumula **condensación**.
- Si vas a pintar, busca productos transpirables y espera a que el muro esté seco. Pregunta por el **SD** del sistema.
- Realiza el test del **papel de aluminio** en dos paredes diferentes. Comparar resultados ayuda a distinguir un caso puntual de un patrón.
- Si instalas un **deshumidificador**, sitúalo lejos de paredes para favorecer la circulación y vacía el depósito a diario.
Una herramienta barata que cambia decisiones caras
El test con **papel de plata** no sustituye a una inspección profesional, pero te orienta con rapidez. Si detectas **condensación**, invierte primero en hábitos y **ventilación**. Si confirma **filtraciones** o **capilaridad**, concentra el presupuesto en reparar la envolvente y proteger el zócalo. Ordenar los pasos evita gastar en pintura o aparatos que no resuelven la raíz del problema.
Como guía adicional, observa el tiempo que tardan en secarse las paredes tras dejar de llover, anota la temperatura interior y la **humedad relativa** durante una semana y repite el test. Esas pequeñas mediciones, junto con el **papel de aluminio**, te darán una imagen clara para actuar con criterio durante 2026.



¿De verdad el papel de aluminio puede diferenciar condensación de filtraciones en solo 48h? ¿Qué pasa si hay calefación o si la pared se pintó hace poco? Me da miedo que sea un falso positivo.