Un filete que se deshace, una cena plana y caras largas: el miedo al pescado seco sigue rondando muchas cocinas.
En miles de hogares, el problema se repite. Tres minutos de más y el resultado pierde textura y gracia. La propuesta de Martín Berasategui vuelve a poner el foco en el control del calor, el punto de sal y el reposo: una manera sencilla de cocinar pescado jugoso sin aparatos caros.
El truco que cambia el juego
La clave está en la baja temperatura. Cocinar a fuego suave, sin prisas y sin agresión, permite que las fibras del pescado se coagulen de forma uniforme. Así se mantienen los jugos y se reducen los encogimientos que arruinan la pieza.
Aplicar calor por debajo de los 100 °C y retirarlo en el punto justo evita que el pescado se abra, se reseque y pierda sabor.
El pescado no se comporta como la carne. Un exceso de tiempo lo castiga en segundos. Con calor moderado, incluso cortes gruesos de bacalao o merluza quedan tiernos, brillantes y con su gelatina intacta. Además, la cocción lenta conserva mejor los aromas naturales y los nutrientes sensibles al calor.
Qué significa baja temperatura en tu cocina
- Horno suave: 90-120 °C, bandeja a media altura y calor estable. Perfecto para lomos y piezas con piel.
- Sartén al mínimo: piel hacia abajo, tapa puesta y paciencia. Apaga antes de tiempo y deja que el calor residual termine el punto.
- Confitado en aceite de oliva: 60-70 °C, totalmente cubierto, 10-20 minutos según grosor. Textura sedosa y sabor limpio.
- Baño controlado con olla y termómetro: agua a 50-55 °C para un centro jugoso; bolsa bien cerrada o tarro con tapa.
Guía de puntos y señales que sí funcionan
Más que mirar el reloj, conviene vigilar la temperatura interna y las señales visuales. Este cuadro orienta según tipo de pescado y acabado deseado.
| Tipo | Temperatura interna objetivo | Señal visual |
| Blanco (merluza, bacalao, dorada) | 50-52 °C jugoso; 55-58 °C más firme | Nacarado, se abre en lascas, jugo claro |
| Salmón | 46-49 °C mi-cuit; 50-52 °C rosado jugoso; 54-56 °C hecho | Centro rosado, bordes opacos, brillo húmedo |
| Atún/bonito | 46-49 °C rojo al centro; 52-54 °C apenas rosado | Sella por fuera, corazón templado |
Si hay embarazadas, niños pequeños, personas mayores o con inmunidad comprometida, cocina el pescado a 63 °C en el centro.
Claves de sabor: salmuera, reposo y grasa correcta
Para que el bocado destaque, el punto de sal manda. Una salmuera rápida de cocina diaria funciona como seguro de textura.
- Salmuera ligera: 1 litro de agua + 50 g de sal (5%). Sumerge 10-15 minutos, seca bien y cocina.
- Reposo tras el calor: 2-3 minutos bastan para redistribuir jugos y asentar la fibra.
- Grasa con sentido: aceite de oliva para confitar y terminar, mantequilla o ghee para glasear con control.
- Toque ácido al final: unas gotas de vinagre de manzana o limón despiertan el sabor sin resecar.
La tríada ganadora: baja temperatura, punto de salmuera y reposo corto. Con eso el pescado sale jugoso de forma constante.
Errores habituales que secan el pescado
- Poner el fuego alto para “sellar” y no bajarlo a tiempo.
- Cocinar recién sacado de la nevera: el centro llega tarde y se pasa la superficie.
- Sartén abarrotada: baja la temperatura del hierro y se cuece mal.
- Sal irregular: poca por dentro, mucha por fuera; el resultado queda plano.
- Remover y pinchar sin parar: rompes las fibras y escapan los jugos.
- Descongelar con prisa bajo agua caliente: textura algodonosa y pérdida de humedad.
Tres métodos sencillos para probar hoy
Merluza al horno a 110 °C, piel crujiente
- Calienta el horno a 110 °C. Seca bien la merluza y úntala con aceite.
- Coloca la pieza sobre una rejilla, piel hacia arriba. Sala al final.
- Hornea 15-25 minutos según grosor, hasta 50-52 °C en el centro. Deja reposar 3 minutos.
- Acaba con un chorrito de aceite y perejil picado. Crujiente arriba, jugoso dentro.
Salmón confitado a 65 °C con ajo y guindilla
- En un cazo, cubre el salmón con aceite de oliva, ajo laminado y guindilla.
- Mantén el aceite a 60-65 °C durante 12-15 minutos. No hiervas.
- Retira, añade unas gotas de vinagre suave y deja reposar 2 minutos.
- Sirve con hojas verdes y pan para el jugo.
Bacalao a la sartén, fuego mínimo y tapa
- Templa el bacalao 20 minutos fuera de la nevera. Sécalo bien.
- En una sartén antiadherente, aceite justo y fuego bajo. Piel hacia abajo, tapa puesta.
- Cuando las lascas empiecen a separarse, apaga y deja 2 minutos tapado.
- Sazona, añade perejil y un toque de limón.
Cómo ajustar tiempos sin memorizar recetas
- Grosor manda: por cada centímetro de altura, calcula 7-10 minutos a baja temperatura y verifica con termómetro.
- Observa el color: del translúcido al nacarado; retira cuando el centro aún luce húmedo.
- Prueba de la aguja: entra sin resistencia y sale tibia; si arde, te has pasado.
Más allá del truco: compras y seguridad
Empieza por un buen producto. Pide piezas brillantes, olor a mar y piel firme. Si trabajas con congelado, descongela en la nevera 12-24 horas y seca sin compasión antes de cocinar. El control de agua superficial cambia el resultado.
Para colectivos sensibles, cocina a 63 °C en el centro y mantén esa temperatura al menos 15 segundos. Esa decisión no impide un buen resultado: ajusta la grasa y el reposo para sostener la jugosidad.
Pequeñas mejoras que suman mucho
- Marina 15 minutos con salmuera y un toque de azúcar (hasta 1%) para proteger la humedad.
- Usa bandeja precalentada en horno para dorar piel sin subir el termostato.
- Termina con salsas breves: aceite, ajo dorado y vinagre suave bastan para realzar sin tapar.
Con método, el pescado deja de ser una ruleta. Control de calor, sal justa y reposo corto: eso es lo que propone Berasategui.



Merci ! Essayé la merluza au four à 110 °C hier: peau bien croustillante, coeur nacré. J’avais toujours du poisson sec avant; là, nikel.
Basse température d’accord, mais niveau sécurité alimentaire, 50–52 °C pour du cabillaud, cest pas risqué ? Pour les enfants on fait quoi exactement: 63 °C pendant 15 s ?