Siempre veo dragones en tu cara": ¿te pasaría a ti también? señales, causas y solución en 2026

Siempre veo dragones en tu cara»: ¿te pasaría a ti también? señales, causas y solución en 2026

Tu cerebro puede engañarte más de lo que imaginas: hay personas que ven rostros cotidianos convertidos en figuras imposibles.

El caso reciente de una mujer británica de 72 años devuelve a la conversación pública la prosopometamorfopsia, un trastorno visual tan desconcertante como poco conocido. Durante décadas, cada vez que miraba a alguien, su cerebro convertía los rasgos en formas reptilianas, aunque seguía sabiendo quién tenía delante. Un recordatorio de que la percepción no siempre coincide con la realidad.

Qué es la prosopometamorfopsia

La prosopometamorfopsia (PMO) es una alteración neurológica rara que provoca distorsiones faciales al mirar rostros reales o representados en imágenes. No borra la identidad: la persona suele mantener el reconocimiento facial de familiares y conocidos. Lo que cambia es la forma de verlos. Ojos que se agrandan o se desplazan, bocas que se estrechan, piel que adquiere textura escamosa. Para quien lo padece, no se trata de fantasía ni de “ideas raras”, sino de una percepción firme y persistente.

La PMO modifica proporciones, posición y textura de los rasgos faciales, pero no impide saber quién es quién.

La literatura científica recoge menos de un centenar de casos descritos desde principios del siglo XX. Muchos expertos sospechan que existen bastantes más sin diagnóstico, porque los afectados se callan por vergüenza o miedo a que los tomen por “locos”. La PMO no es una psicosis ni una demencia. Es un fallo específico en la red cerebral que procesa los rostros.

El caso que sacude a los especialistas

La protagonista de este caso empezó a notarlo en la infancia. Mientras sus compañeros veían caras normales, ella percibía rasgos alargados, ojos oblicuos y bocas desplazadas que recordaban a dragones de cuento. Con los años lo ocultó, aprendió a evitar el contacto visual directo y a no mirar fijamente a nadie. Aun así, la distorsión aparecía con desconocidos y con personas de confianza.

Las pruebas neurológicas descartaron trastornos psiquiátricos y hallaron la pista clave en una resonancia magnética: pequeñas lesiones en la sustancia blanca cercanas a áreas implicadas en el análisis de rostros. Los médicos plantearon un origen remoto, como una falta de oxígeno al nacer o un episodio vascular antiguo. Ese “cableado” alterado explicaría por qué los rasgos se deformaban sin afectar a la capacidad de reconocimiento.

Lesiones en vías cerebrales del lóbulo temporal y occipital pueden desencadenar distorsiones faciales persistentes.

Síntomas menos conocidos que también aparecen

  • Lentificación o aceleración de movimientos: las personas parecen ir a cámara lenta o a gran velocidad.
  • Voces extrañas: los interlocutores se oyen más lentos o más rápidos de lo normal.
  • Partes “añadidas”: percepción de elementos corporales fusionados al rostro, como si hubiera un apéndice.
  • Fatiga visual y ansiedad social: mirar caras durante mucho tiempo resulta agotador y angustiante.
  • Interferencias en la vida diaria: problemas para mantener conversaciones, leer gestos o conducir con seguridad.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico requiere una valoración clínica detallada. Los equipos de Neurología y Oftalmología revisan la vista, el campo visual y la función cerebral. Suelen solicitar una RM cerebral para buscar lesiones en la red del reconocimiento facial. También se usan pruebas neuropsicológicas y ejercicios de “mapeo” de la distorsión: el paciente describe qué rasgos cambian ante diversas condiciones de iluminación, distancia o movimiento.

Los especialistas diferencian la PMO de otras entidades que alteran la percepción:

Trastorno Qué ocurre con la cara ¿Se mantiene el reconocimiento?
Prosopometamorfopsia Deformaciones de ojos, boca, textura y proporciones
Prosopagnosia La cara se ve normal, pero no se identifica a la persona No
Migraña con aura Ondas, luces o segmentos “faltantes” que suelen durar minutos Sí, cuando cede el aura

Si las caras “cambian” pero reconoces a quien tienes delante, conviene valorar una posible PMO y pedir una RM.

Tratamientos y estrategias de afrontamiento

No existe un fármaco universal para la PMO, pero algunos enfoques han mostrado utilidad. En este caso, los médicos emplearon ácido valproico para reducir la intensidad de las distorsiones. Más tarde añadieron rivastigmina, con estabilización de la percepción. La mejoría permitió a la paciente retomar conversaciones sin que aparecieran de inmediato las “caras de dragón”.

Las pautas no farmacológicas también suman. La psicoeducación evita diagnósticos erróneos, mientras que la exposición gradual a rostros en entornos controlados disminuye el impacto emocional. Ajustes sencillos, como variar la iluminación, la distancia o el ángulo de mirada, pueden amortiguar la distorsión en algunos pacientes.

Qué hacer si te identificas con estos síntomas

  • Pide cita con Neurología y Oftalmología; comenta que percibes distorsiones faciales preservando el reconocimiento.
  • Registra cuándo y cómo ocurre: luz, fatiga, estrés, rostros en vivo o en foto, duración del episodio.
  • Evita conducir durante brotes intensos y prioriza trayectos acompañados.
  • Solicita neuroimagen y pruebas cognitivas cuando el especialista lo valore.
  • Incluye apoyo psicológico para manejar ansiedad y vergüenza asociadas.
  • Informa a tu entorno cercano para reducir malentendidos y facilitar ajustes razonables en el trabajo.

Riesgos cotidianos y derechos del paciente

Mirar caras deformadas durante horas fatiga y estresa. Quien lo padece puede evitar reuniones o entrevistas, con impacto laboral. Conviene acordar adaptaciones: iluminación adecuada, videollamadas en lugar de encuentros masivos, descansos visuales y puestos sin trato continuo con público mientras la percepción se estabiliza. En tareas de conducción o manejo de maquinaria, lo prudente es aplazar turnos en periodos de mayor distorsión y comunicar la situación al servicio de prevención.

La PMO genera dudas y miedo, pero no implica pérdida de juicio ni de capacidades globales. La clave pasa por un diagnóstico claro, una explicación accesible para el entorno y un plan de manejo que combine tratamiento, hábitos visuales y apoyo emocional.

Claves para distinguirla de otros problemas

La PMO se manifiesta de forma estable ante rostros concretos y no como figuras geométricas o luces abstractas generalizadas, algo más típico de migraña o epilepsia visual. La persona con PMO suele relatar que una cara concreta “cambia” siempre en dirección similar (p. ej., ojos oblicuos, boca estrecha), incluso cuando aparece en foto o vídeo. Aun así, cada caso varía y merece evaluación clínica individual.

Ver “caras de dragón” no es una metáfora: es una percepción real para el paciente y tiene explicación neurológica.

Información práctica para ampliar el foco

Si convives con alguien que describe caras distorsionadas, evita desmentir su experiencia. Propón pruebas simples y seguras que ayuden a objetivar el fenómeno: comparar la percepción frente al espejo con la de una fotografía reciente del mismo rostro, variar la distancia y la luz, y anotar cambios. Esta información orienta a los especialistas y reduce la ansiedad de la persona afectada.

Para profesionales y cuidadores, resulta útil diferenciar la PMO de alucinaciones visuales complejas asociadas a Parkinson, demencia o fármacos. En la PMO, la distorsión se ancla a la estructura de la cara y aparece con coherencia. En cuadros psiquiátricos, el contenido suele ser más variable y acompañarse de otras alteraciones del pensamiento o del ánimo. Este matiz práctico agiliza decisiones diagnósticas y evita tratamientos innecesarios.

1 thought on “Siempre veo dragones en tu cara»: ¿te pasaría a ti también? señales, causas y solución en 2026”

  1. Interesantísimo. ¿Podría explicarse también por cambios de iluminación o pantallas LED? A veces, con cansancio, noto ojos “oblicuos” en fotos pero no en persona. ¿Eso encaja con PMO o sería aurá migrañosa? ¿Algún test casero mínimamente fiable sin autosugestión?

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