Un anuncio inesperado altera planes urbanos y levanta dudas sobre costes, tiempos y promesas tecnológicas en pleno auge del Golfo.
La pausa en el desarrollo que aspiraba a redibujar el corazón de Riad sacude a estudios, contratistas y futuros inquilinos. La conversación ya no es cuándo abrirá, sino qué parte sobrevivirá del plan y a qué precio.
Qué ha pasado: el parón que nadie esperaba
El frenazo del megaproyecto que prometía “albergar lo que cabría en 20 Empire State” ha descolocado a los arquitectos. Equipos que preparaban concursos, licitaciones y maquetas trabajan ahora con escenarios inciertos. La orden de pausa llega en un momento sensible para la Vision 2030 de Arabia Saudí, cuando los grandes desarrollos compiten por presupuesto, materiales y talento.
El epicentro de la atención es el Mukaab, un cubo de 400 metros de alto, ancho y largo, llamado a convertirse en nodo icónico del plan urbano New Murabba. La pausa no solo frena el símbolo; obliga a recalibrar toda la ingeniería del distrito, pensada alrededor de ese volumen.
Un cubo de 400 metros por arista, con usos mixtos, conectado a transporte inteligente y rodeado de zonas verdes extensivas: el corazón técnico y simbólico de New Murabba permanece en revisión.
El cubo que quería cambiar Riad
New Murabba se concibió como un desarrollo de nueva generación con vivienda, oficinas, comercio y ocio inmersivo. El Mukaab debía alojar una “ciudad vertical” con hoteles, apartamentos y un gran espacio central con cúpula inmersiva. El conjunto se apoyaba en servicios de baja huella, redes de transporte inteligente y un cinturón de áreas verdes.
| Componente | Magnitud prevista |
|---|---|
| Superficie estimada del distrito | 19 km² |
| Vivienda | 104.000 unidades |
| Hotelería | 9.000 habitaciones |
| Oficinas | 1,4 millones m² |
| Comercio | 1,8 millones m² |
| Zonas verdes | 4 millones m² |
| Volumen del Mukaab | 20 millones m³ |
Por qué se ha detenido: las preguntas que inquietan a los estudios
Fuentes del sector consultadas apuntan a una combinación de factores habituales en megadesarrollos. La escala manda y cada decisión imanta costes, riesgos y tiempos.
- Financiación: reasignaciones de capital entre proyectos de la Vision 2030 y sensibilidad a la volatilidad del crudo.
- Complejidad técnica: retos de estructura para un volumen continuo de 400 metros, evacuación y control climático en espacios cerrados de gran escala.
- Cadena de suministro: presión sobre acero, fachadas especiales y sistemas MEP de alta eficiencia.
- Regulación y permisos: requisitos de sostenibilidad, agua y energía en climas extremos.
- Coordinación urbana: dependencias críticas con accesos, metro y anillos viarios del distrito.
Arquitectos y promotores coinciden en el diagnóstico: sin un ajuste de alcance, fases o calendario, el riesgo de desviaciones de coste se multiplica.
Impacto inmediato en la ciudad y en el empleo
El parón congela contrataciones y desplaza calendarios de obra. Los estudios que ganaron paquetes de diseño trabajan en revisiones de alcance. Los proveedores planifican inventarios con mayor prudencia. El mercado inmobiliario de Riad toma nota: menos expectativas de entrega a corto plazo en oficinas y hotelería premium, y más presión sobre alquiler residencial en zonas ya consolidadas.
Para la administración, la pausa abre una ventana para ajustar RIDA y el marco de contratación: cláusulas de revisión de precios, incentivos por productividad y métricas claras de descarbonización.
Lo que estaba en juego con el Mukaab
El diseño proponía una envolvente icónica y un gran vacío interior con cúpula inmersiva, capaz de transformar la experiencia del visitante con proyecciones y holografía. El reto no era solo estético. Implicaba climatización precisa, gestión acústica, circulación de flujos masivos y un sistema de seguridad de alta redundancia. Todo ello, integrado con transporte inteligente y servicios urbanos digitales.
Ante el parón, la gran incógnita es cuánto del concepto se conserva en la siguiente iteración. Una posibilidad real es la reducción volumétrica y la ejecución por fases, anclando primero los usos con retorno más claro: vivienda y oficinas.
Una reducción del borde del cubo de 400 a 320 metros recorta el volumen casi a la mitad. La regla es simple: el coste del contenedor crece con el cubo de su arista.
Escenarios sobre la mesa para 2026-2028
- Value engineering profundo: simplificación de la envolvente, sistemas estandarizados y priorización de módulos repetitivos.
- Faseado: activación de parcelas de New Murabba con usos independientes mientras el Mukaab se reconfigura.
- Rediseño funcional: más superficie rentable y menos espacios de ocio de alto CAPEX.
- Alianzas: entrada de operadores para hotel y retail que compartan riesgo y garanticen demanda.
Qué mirará el mercado a partir de ahora
La atención se centrará en tres señales: publicación de un nuevo cronograma, reprogamación de licitaciones y obras de infraestructura que confirmen la secuencia de fases. También pesarán los anuncios de compromisos de ancla con marcas hoteleras y tecnológicas.
- Si se licitan estructuras periféricas antes que el núcleo, el proyecto entra en modo perímetro primero.
- Un paquete MEP único sugiere voluntad de mantener la pieza icónica sin fraccionarla.
- Un pliego por cáscara y otro por interiorismo anticipa recortes en el programa lúdico.
Claves para entender la discusión técnica
En proyectos de esta escala, tres conceptos condicionan todo: capex frente a opex, flexibilidad del programa y modularidad. Un contenedor tan grande necesita usos que llenen y monetizen metros a ritmo de mercado. La modularidad permite ajustar entregas sin destruir el conjunto. La flexibilidad evita pasivos si cambian hábitos de consumo y trabajo.
Una simulación rápida ilustra las tensiones: si el borde del cubo baja un 20% (de 400 a 320 metros), el volumen cae cerca del 49%. Ese recorte reduce estructura, fachada, instalaciones y climatización. A la vez, obliga a reordenar circulaciones, cargas y evacuación. No es un simple “achicar”, es rediseñar el sistema.
Lo que pueden hacer los equipos mientras llega la nueva hoja de ruta
- Revisar la huella de carbono de materiales y evaluar alternativas locales para acero y prefabricado.
- Preparar variantes de programa con métricas de absorción realistas para vivienda, oficina y retail.
- Diseñar paquetes “construibles” de seis a nueve meses, listos para activar cuando haya señal verde.
- Simular cargas pico de visitantes para la cúpula inmersiva y validar salidas de emergencia con escenarios dinámicos.
Para los lectores que siguen la transformación de Riad, dos conceptos ayudarán a interpretar próximas noticias. Primero, “valor por fase”: cada tramo debe sostenerse por sí mismo, sin depender de ingresos futuros inciertos. Segundo, “infraestructura habilitadora”: metro, conexiones viales y servicios digitales marcan el ritmo, no al revés. Cuando esos elementos avanzan, el resto tiende a reactivarse con menos fricción.
La pausa del Mukaab no borra la apuesta de Arabia Saudí por los desarrollos a gran escala. La historia regional ofrece precedentes de parones largos que luego vuelven con formas más realistas y plazos mejor afinados. Lo que cambie ahora —tamaño, fases o usos— definirá si el cubo sigue siendo el faro de New Murabba o si da paso a un conjunto más diverso, menos voluminoso y más cercano al pulso del mercado.



¿Al final recortan el cubo a 320 m o es puro humo? Pregúnta seria.