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La hipoteca

Elena Bonet por Elena Bonet


La aportación personal
La aportación personal es la cantidad de dinero al contado que la persona que pide la hipoteca aporta a la compra del inmueble. Pueden ser sus ahorro, el dinero recogido en la cuenta vivienda, un préstamo familiar, las participaciones desbloqueadas de la empresa, un préstamo con 0 intereses, etc. En cuanto al resto del dinero, hay que pedir un préstamo al banco.
>Cuanto mayor sea la aportación personal, menor será el préstamo que necesitarás y con más facilidad los bancos te concederán dicho crédito, pues ellos confiarán más en tus ingresos.

¿De cuánto se puede pedir la hipoteca?
La cantidad en cuestión varía en función de las condiciones personales de cada uno (sueldo, estado civil, aportación personal, etc.). Puedes calcular cuánto puedes pedir de hipoteca introduciendo todos tus datos en páginas webs dedicadas exclusivamente a realizar dicho cálculo. También podrás ver qué fórmula es la que más te conviene (intereses+duración de las mensualidades) y elegir el banco que mejor se adecue a tus necesidades.
>Los bancos no conceden hipotecas cuyas cuotas superen el 30-33 % del salario mensual del interesado.

¿Qué intereses elegir?
Evidentemente los bancos no prestan el dinero gratis, sino que fijan una tasa de intereses: el porcentaje de la suma total prestada que le será devuelto. Dicha tasa varía en función de la ley del mercado (a título indicativo, en abril de 2010: 3,97 %.)
Se puede elegir entre:
>Intereses fijos: La cantidad prestada, la tasa de intereses y la cantidad de mensualidades se definen en el momento de la firma del contrato y no varían nunca. >Intereses variables: La tasa de intereses varía en función de las fluctuaciones del mercado. De este modo, pueden subir o bajar y a veces ser ventajosas y otras veces no. Es un riesgo que hay que correr.

¿Es un crédito para toda la vida?
La hipoteca es un crédito que te compromete con el banco durante muchos muchos años. Como en la vida pueden pasar tantas cosas, en el momento de la firma hay que negociar:
>El reembolso anticipado: En caso de reventa puedes devolver la totalidad del préstamo de una vez, de modo que el banco no percibe el resto de intereses que quedan por pagar. Es importante definir de antemano las condiciones de dicho punto.
>El crédito moldeable: ¿Qué haces si llega un momento en el que no puedes pagar: pérdida de empleo, reversos económicos, accidentes, etc.? El crédito moldeable debe adaptarse a la situación del afectado moldeando las mensualidades a la alza o a la baja, según lo que el implicado prefiera.

por Elena Bonet
Día Internacional de la Mujer: ¡todos los días del año!

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