7 rasgos de personalidad que comparten los abuelos más queridos por sus nietos, según los expertos

Publicado el Por El equipo editorial
7 rasgos de personalidad que comparten los abuelos más queridos por sus nietos, según los expertos © Shutterstock

Pocas veces recordamos regalos concretos, pero casi siempre una risa, una mirada cariñosa o el olor de un abuelo. Para la psicología del desarrollo, esta relación entre generaciones es única, ya que combina el afecto con una historia familiar que se extiende durante muchos años. Diversos estudios muestran que los abuelos más queridos dejan una huella imborable en el desarrollo emocional de sus nietos.

Un estudio de la Universidad de Turku, citado por psicólogos, ha demostrado que el apoyo de los abuelos durante la infancia se relaciona con un mayor bienestar emocional al inicio de la edad adulta, incluso teniendo en cuenta la relación con los padres. Ahí es cuando surge la gran pregunta: ¿qué tienen en común esos abuelos de los que los adultos siguen hablando con cariño años después?

Cómo los abuelos más queridos influyen en el día a día de los nietos

Los investigadores describen este vínculo como un factor protector en el desarrollo infantil. Un estudio publicado en 1992 en The International Journal of Aging and Human Development habla de “una fuerte sensación de ser realmente conocido por el abuelo” y de una relación verdadera, dos elementos clave en este tipo de vínculos. Cuando un niño se siente visto y comprendido, desarrolla mejores habilidades sociales y una mayor seguridad interna que le acompaña con el tiempo.

Otros estudios también muestran que la cercanía con los abuelos se asocia con menos síntomas emocionales, como ansiedad o tristeza, y menos problemas de conducta. En otras palabras, una relación cálida y estable actúa como un colchón de seguridad que amortigua ciertos desafíos familiares, escolares o sociales, sin sustituir el papel de los padres.

Los 7 rasgos de personalidad que comparten los abuelos más queridos

Las investigaciones en psicología dibujan un perfil bastante claro de los abuelos que permanecen en el corazón de sus nietos. No se trata de dinero ni de grandes regalos, sino de comportamientos repetidos, a menudo muy sencillos. Los investigadores hablan, entre otros aspectos, de relaciones “cercanas y duraderas”, descritas por muchos adultos cuando el contacto ha sido frecuente a lo largo de los años. Sobre esta base, destacan siete rasgos:

  • Cercanía emocional y sensación de ser verdaderamente comprendido.
  • Tiempo compartido de forma regular, no solo en ocasiones especiales.
  • Apoyo emocional constante a lo largo del tiempo.
  • Actividades y rituales en común, incluso los más simples.
  • Empatía, escucha y validación de las emociones del niño.
  • Presencia asociada a menos dificultades emocionales o de conducta.
  • Respeto por las normas parentales y la dinámica familiar.

En un estudio publicado en Frontiers in Psychology, los autores destacan que “el apoyo recibido de los abuelos durante la infancia se asocia con un mayor bienestar emocional al inicio de la edad adulta”. Una investigación con 360 niños de entre 10 y 12 años también muestra que los abuelos favoritos son aquellos que ofrecen cuidado, compañía y actividades compartidas, como leer juntos o jugar. Este conjunto de resultados sugiere que muchos de estos gestos están al alcance de cualquier abuelo, siempre que exista una implicación constante.

Cómo se reflejan estos 7 rasgos en la vida familiar

En la práctica, estos rasgos suelen manifestarse en escenas cotidianas: una llamada semanal para saber cómo está el niño, una receta que siempre se cocina juntos o un silencio respetado cuando el niño no quiere hablar en ese momento. También implica escuchar sin juzgar, recordar pequeños detalles de su vida y estar presente en los momentos difíciles.

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