Una frase cotidiana carga siglos de historia y más de una advertencia velada. Su eco sigue sonando en España.
El refrán que muchos usan para marcar límites, Donde las dan, las toman, no nació en una tertulia ni en una grada. Late en El Quijote y lo pronuncia Sancho Panza cuando su señor flaquea. Desde entonces, funciona como brújula moral y recordatorio de reciprocidad en el trato.
Un aviso que no caduca
La expresión Donde las dan, las toman resume una idea sencilla: quien agrede, recibe respuesta. Aterriza en el terreno práctico como una regla de convivencia que disuade abusos y recuerda que los actos tienen consecuencias.
En lenguaje directo: nadie puede dañar, insultar o aprovecharse sin abrir la puerta a una réplica proporcional.
Lejos de invitar a la venganza, el refrán se mueve en la lógica de la reciprocidad. Señala límites. Pide equilibrio. Y su eficacia radica en que comunica esa frontera en siete palabras, sin tecnicismos ni rodeos.
De la playa de Barcelona a tu conversación de hoy
Su encaje literario es potente. En la Segunda Parte de El Quijote, tras el duelo en la playa de Barcelona, el Caballero de la Blanca Luna derrota a don Quijote y le impone volver a su aldea. El hidalgo cae en cama, decaído. Entonces, Sancho Panza tira de sabiduría popular para levantarlo: recuerda que la vida devuelve lo que uno hace y que la caída no es definitiva.
El refrán cumple una función narrativa: reubica al héroe, aceptando el golpe y preparando el giro final del viaje.
Quienes rastrean las ediciones críticas sitúan el pasaje en la segunda mitad de la novela. La numeración puede variar según la edición, pero el contexto es inequívoco: derrota, abatimiento y consuelo mediante un refrán que uno seguiría usando hoy en la oficina o en un grupo de WhatsApp.
¿Por qué lo dijo Sancho?
Sancho no azuza la revancha. Propone perspectiva. A su manera, ofrece una terapia de choque: la realidad golpea, sí, pero también devuelve. Ese sentido práctico coloca al personaje como contrapeso del idealismo de su señor. Cervantes, a través de él, deja una cápsula de prudencia aplicable a la vida diaria.
Así se usa hoy en España
- En el fútbol: un equipo pega “demasiado” y luego encadena tarjetas. “Donde las dan, las toman”, comentan en la grada.
- En el trabajo: un correo agresivo recibe una respuesta firme y documentada. Se activa la reciprocidad profesional.
- En política: quien tensiona con descalificaciones acaba afrontando un espejo legislativo o mediático.
- En redes: un ataque personal se topa con una comunidad que responde con datos y capturas.
- En familia: si alguien traspasa límites, la otra parte decide cortar privilegios o establecer reglas.
La réplica no exige violencia: puede ser un límite, una norma, una sanción o sencillamente silencio.
Variantes, equivalencias y matices
La lengua ofrece parientes cercanos del mensaje cervantino. No todos significan lo mismo ni conviene usarlos en idénticas situaciones.
| Expresión | Matiz | Cuándo usar |
|---|---|---|
| Donde las dan, las toman | Reciprocidad y límite proporcional | Conflictos cotidianos, recordatorio de consecuencias |
| Quien a hierro mata, a hierro muere | Retribución dura, tono severo | Faltas graves o injusticias evidentes |
| Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos | Advertencia paciente, el tiempo pone las cosas | Relaciones continuadas, entornos pequeños |
| Quien la hace la paga | Idea de sanción inevitable | Ámbitos con normas claras: empresa, comunidad |
| Ojo por ojo | Venganza simétrica, riesgo de escalada | Mejor evitar: puede legitimar respuestas desmedidas |
¿Rencor o justicia?
El uso cotidiano de la frase a veces huele a rencor. En su origen, sin embargo, transmite proporcionalidad. Responder sí, desquitarse no. En convivencia, la línea que separa firmeza y escalada es fina.
La clave es la proporcionalidad: responder protege los límites; sobrerresponder rompe puentes.
Educadores y mediadores lo traducen así: valida el malestar, define el daño, repara y marca límites para que no se repita. Eso cabe en el espíritu del refrán sin caer en espirales tóxicas.
Cómo responder sin incendiar el conflicto
- Contextualiza: ¿hay patrón o es un hecho aislado? Ajusta la respuesta al tamaño del daño.
- Elige el canal: si es laboral, documentación y cauces formales; si es personal, conversación privada.
- Marca el límite: “Así no”. Define consecuencias claras si se repite.
- Pausa de 24 horas: evita responder en caliente a provocaciones públicas.
- No legitimes el acoso: el refrán no es cheque en blanco para insultar de vuelta.
Un refranero en la obra de Cervantes
Miguel de Cervantes llenó su novela de sentencias populares: centenares de refranes brotan en diálogos y situaciones. No es un adorno: los personajes se definen por cómo los usan. En el caso de Sancho Panza, la fraseología opera como herramienta práctica, memoria colectiva y humor.
En distintas ediciones, el pasaje que nos ocupa se sitúa en capítulos diferentes por cuestiones de numeración y aparato crítico. Más allá del número, el marco es claro: la caída del caballero en Barcelona y la voz terrenal de su escudero, que apela a una justicia de ida y vuelta.
Para aplicar hoy: dos ideas útiles
Simulación rápida: recibes un correo áspero en el trabajo. En vez de responder con la misma dureza, aplicas la lógica de Donde las dan, las toman con proporcionalidad: “Para avanzar, necesito datos verificables. Hasta entonces, no puedo aceptar tu propuesta”. Hay respuesta, hay límite, no hay combustible extra para el conflicto.
Actividad personal: una semana de “diario de refranes”. Cada vez que oigas uno, anota situación, intención y efecto. Verás cuándo la reciprocidad ayuda a ordenar la convivencia y cuándo conviene escoger otra palabra clave: reparación, mediación o perdón.
La próxima vez que alguien suelte el aviso, sabrás que no es solo una coletilla. Viene de una playa, de una derrota y de un personaje que, con humor y sentido práctico, enseñó a poner límites sin perder la cabeza.



¿Seguro que no fomenta la venganza? Me quedo con la idea de proporcionalidad, pero en redes la gente confunde límite con revancha. ¿Cómo distinguir una replica justa de una escalada tóxica en caliente?