Entre rótulos antiguos y libros polvorientos, una señal escrita dejó de verse en castellano sin que muchos se enteraran.
Lo notas en apellidos, en topónimos antiguos o al hojear documentos medievales: hay un signo que desapareció y dejó un rastro. La historia de esa eliminación explica cómo hablamos, escribimos y aprendemos hoy el castellano, y aclara varias dudas cotidianas sobre la ortografía de la zeta y la ce.
La que ya no ves: la cedilla que acabó convertida en z y c
Durante siglos, el español escribió sonidos sibilantes con la letra Ç, la llamada cedilla. Su trazo, una c con una pequeña coma inferior, te suena del portugués o del francés actual. En el castellano medieval fue frecuente en documentos, fueros y poemas. Con la evolución fonética y la estandarización gráfica, el sistema se simplificó y ese signo cayó en desuso.
La Ç fue suprimida del castellano moderno y su función pasó a representarse con z o con c según el entorno vocálico.
El cambio no fue de un día para otro. Entre la Baja Edad Media y la época moderna, el repertorio de sibilantes del español se reorganizó. La antigua ç, que llegó a pronunciarse de formas distintas según la zona, terminó confluyendo con el sonido que hoy escribimos como z o como c ante e, i. Las ortografías académicas fijaron esa equivalencia y la cedilla dejó de considerarse parte del abecedario del español.
Cómo se escribe hoy ese sonido
- z ante a, o, u: zapa, zozobra, zumo.
- c ante e, i: cena, cima.
- En variedades con seseo (gran parte de América), se pronuncia como s, pero la escritura se mantiene: z o c según la vocal.
Regla de bolsillo: si va con e o i, escribe c; si va con a, o o u, escribe z.
Del pergamino al teclado: ejemplos claros del cambio
Para ver el tránsito de la cedilla al sistema actual basta con mirar formas antiguas frente a grafías modernas. En manuscritos de los siglos XIII a XVI aparecen palabras hoy familiares, pero con otra letra.
| Grafía antigua | Grafía actual | Regla aplicada |
|---|---|---|
| fuerça | fuerza | z ante a |
| coraçon | corazón | z ante o |
| cabeça | cabeza | z ante a |
| braço | brazo | z ante o |
| reçepto | recepción | c ante e, i |
Esas formas no son anécdotas aisladas. Muestran una pauta que consolidó un alfabeto más predecible para imprimir y para enseñar, alineado con el alfabeto latino que hoy comparten millones de usuarios en varios continentes.
¿Por qué la ves en otras lenguas pero no en español?
La cedilla sobrevive con plena salud fuera del castellano. En catalán y valenciano, la ç marca el sonido de s ante a, o, u en palabras como braç o façana. En portugués, indica ese mismo valor: coração, cabeça. En francés, evita la pronunciación de k en garçon o leçon. Y en turco, la ç se pronuncia como una ch española.
Una misma marca gráfica puede representar sonidos distintos según la lengua, de ahí que la ç siga activa en varios sistemas sin contradecir la norma del español.
En español, la convergencia fonética histórica y la decisión de simplificar el repertorio gráfico hicieron redundante la cedilla. La continuidad se resolvió con el binomio z/c según la vocal siguiente, que hoy aprenden escolares de ambos lados del Atlántico.
La otra gran duda: qué pasó con ch y ll
Cuando se habla de letras que “desaparecen”, muchos piensan en ch y ll. Desde 2010, la RAE y las academias panhispánicas acordaron que ya no se cuentan como letras del abecedario, sino como dígrafos (dos grafemas que representan un solo sonido). Eso no cambió su uso ni su pronunciación; solo su estatus en la lista alfabética.
ch y ll no son letras del alfabeto español, pero siguen escribiéndose y ordenándose en diccionarios por sus componentes: c+h y l+l.
¿Te afecta al buscar palabras? Sí, un poco. En catálogos y glosarios actualizados, chico se ordena en la C y llama en la L. En lo demás, todo sigue igual: las escribirás como siempre.
Consejos rápidos para no fallar con z y c
- Prefijos terminados en vocal + z cambian a c si la siguiente sílaba empieza por e, i: pez → pecera, luz → lucir.
- Muchos sustantivos abstractos en -eza y -azgo van con z: belleza, fortaleza, liderazgo.
- Ante e, i, el sonido de zeta se escribe con c: cielo, cerro. Evita “zielo” o “zerro”.
- En América, aunque pronuncies como s, la escritura no cambia: cena, zapato, cima.
Por qué te concierne hoy: escuela, apellidos y pronunciación
Si ayudas a un menor con tareas, estas reglas sirven para explicar por qué se escribe cena con c y zumo con z. Si investigas tu genealogía, verás apellidos antiguos con ç que hoy llevan z o c. Y si viajas entre zonas con ceceo o seseo, recordarás que la ortografía se mantiene estable aunque cambie la realización del sonido.
La ortografía del español unifica la escritura para todos sus hablantes, incluso cuando la pronunciación regional varía.
Un ejercicio útil para el día a día
- Piensa la vocal que sigue: si es e o i, usa c; si es a, o o u, usa z.
- Revisa la familia de palabras: luz → luces → lucir; el cambio te indica la grafía correcta.
- Atiende a los sufijos frecuentes: -anza, -eza, -azgo suelen ir con z.
Como curiosidad práctica, la ç sigue apareciendo en nombres propios fuera de España o en textos multilingües. Si trabajas con documentos internacionales, conviene reconocerla para no confundirla con una c simple. En teclados y tipografías actuales es un carácter estándar, pero en español no debe emplearse en palabras comunes.
Esta historia de una letra que salió del abecedario ayuda a mirar el presente con más contexto. Detrás de cada z y cada c hay siglos de ajustes, una decisión compartida por academias y hablantes y un objetivo práctico: que leer y escribir en español resulte más claro, más predecible y más fácil de enseñar a la próxima generación.



¡Qué buen artículo! Siempre veía la ç en apellidos portugueses y nunca supe por qué en español desapareció. La regla de bolsillo (c con e/i, z con a/o/u) me salvó la duda eterna entre ‘cena’ y ‘zumo’. Mas claro imposible, gracias 🙂