Tu conexión doméstica está a las puertas de un giro silencioso que afectará a tu factura, tus rutinas y tus dispositivos.
Salón sin cables, instalación sin citas y conexión inmediata. La promesa del internet fijo por 5G ya pisa fuerte en España y pone contra las cuerdas al clásico router wifi con cableado. No es ciencia ficción: es una forma de llevar banda ancha al hogar más simple y flexible.
Adiós al cable: llega el internet fijo por 5g
La modalidad conocida como 5G FWA (Fixed Wireless Access) sustituye los tubos, la roseta y la visita del técnico por un router 5G con tarjeta SIM. Se enchufa, se activa y conecta a la red móvil de alta capacidad. El reparto en casa sigue haciéndose por wifi o Ethernet, pero la “línea” de entrada ya no depende de la fibra óptica ni del cobre.
Instalación en minutos, sin obras ni agujeros. En pisos de alquiler o segundas residencias es una ventaja clara.
Varios operadores en España comercializan esta opción en zonas con buena cobertura 5G. Puede contratarse como alternativa a la fibra o como respaldo si el hogar sufre cortes. También funciona bien en viviendas donde nunca llegó el cable, urbanizaciones recientes o casas de campo próximas a antenas con 5G.
Velocidad y latencia en la vida real
En condiciones favorables, las descargas superan con holgura los 300–500 Mbps. Eso permite ver 4K en varias pantallas, subir archivos pesados a la nube y teletrabajar sin interrupciones. La latencia mejora frente a 4G y ronda valores de un solo dígito en redes modernas, suficiente para videollamadas fluidas y juegos en línea exigentes si la celda no está saturada.
La experiencia depende de la señal en tu zona, la distancia a la antena y el nivel de uso de la celda a horas punta.
La clave está en ubicar el router donde reciba mejor señal. Cerca de una ventana, altura media y sin obstáculos suele dar resultados. Algunos equipos permiten agregación de bandas y modo SA para latencias más bajas.
Coste y condiciones habituales
Las tarifas se mueven en un rango similar a una banda ancha tradicional. Hay planes con datos ilimitados y otros con política de uso razonable que reduce velocidad tras cierto consumo. Conviene revisar si el contrato incluye permanencia, si el router se cede o se compra y si hay CGNAT que afecte a servicios que requieren abrir puertos.
Quién lo ofrece ya en España
El 5G fijo está disponible en múltiples ciudades y municipios, con ofertas de distintos operadores. Algunos lo posicionan como producto principal en zonas sin fibra y otros como alternativa flexible. Antes de contratar, conviene seguir una pequeña lista de comprobación.
- Verificar la cobertura 5G concreta de tu dirección, no solo del municipio.
- Preguntar por la política de datos y posibles límites de velocidad en horas punta.
- Confirmar si el servicio usa CGNAT y las opciones para obtener IP pública.
- Probar el equipo de forma reversible durante el periodo de desistimiento.
- Colocar el router 5G en el punto de mejor señal antes de decidir.
Cuándo te conviene y cuándo no
Brilla en hogares en alquiler, donde no se quieren obras; en segundas residencias que se activan por temporadas; y en domicilios con fibra inestable o inexistente. También es útil como línea de respaldo para profesionales que no pueden permitirse cortes, combinando fibra y 5G con un router que conmute de forma automática.
Puede no ser la mejor opción si vives en un bajo rodeado de edificios altos con mala señal interior o en zonas donde la celda se congestiona de manera recurrente a última hora del día. En esos casos, la fibra óptica mantiene ventaja por capacidad y consistencia.
Juegos, teletrabajo y domótica
Para gaming, la latencia suele ser estable si la celda está despejada. El gran matiz es la NAT: si el operador usa CGNAT, abrir puertos o alojar partidas resulta complejo. Pregunta por IP pública o perfiles específicos para juegos. En teletrabajo, VPN y videollamadas funcionan bien con buena señal. En domótica, no hay cambios: los dispositivos siguen conectándose a tu wifi local del router 5G.
Si necesitas control remoto avanzado, solicita IP pública o un servicio que permita redirecciones seguras.
Lo que viene después: li‑fi y 6g
El Li‑Fi plantea transmitir datos mediante luz LED. Modula la iluminación a una velocidad que el ojo no percibe y ofrece picos muy altos, baja interferencia y un plus de seguridad al no atravesar paredes con facilidad. Hoy vive en pilotos y usos concretos, como entornos industriales o centros donde las ondas de radio generan problemas. En el hogar, todavía necesita ecosistema de lámparas y receptores compatible.
Mientras tanto, Europa perfila el salto al 6G. La unión europea apoya una hoja de ruta que cruza conectividad, computación en red, robótica y servicios críticos. Se apunta a redes más resilientes, con privacidad reforzada, eficiencia energética y un espectro gestionado con mayor precisión. Aplicaciones como gemelos digitales, realidad extendida o vehículos autónomos exigirán esa evolución.
El 6g buscará redes confiables, interoperables y sostenibles, pensadas para servicios sensibles y cobertura amplia.
Comparativa rápida para decidir
| Tecnología | Instalación | Velocidad típica | Latencia | Limitaciones | Ideal para |
|---|---|---|---|---|---|
| Fibra óptica | Técnico y cableado | 600 Mbps–1 Gbps | Muy baja | Obras y permanencia | Uso intensivo y estabilidad máxima |
| 5g fija (FWA) | Enchufar y listo | 300–500 Mbps (según cobertura) | Baja | Cobertura y congestión | Alquileres, segundas residencias, respaldo |
| Li‑Fi | Lámparas y receptores específicos | Muy alta (en pruebas) | Muy baja | Ecosistema aún limitado | Entornos con radio restringida |
Consejos prácticos antes de dar el salto
Haz una prueba con una SIM 5G del operador que te interesa e instala una app de medición de velocidad. Repite test en horas punta. Si hay diferencia notable, evalúa mover el router a otra estancia o usar una antena externa compatible. En hogares grandes, añade un sistema wifi en malla para repartir la señal interior.
Si trabajas con VPN o necesitas accesos remotos, confirma compatibilidad y opciones de IP pública. Para familias con mucho streaming, prioriza planes con datos ilimitados reales. Y si tu actividad no admite caídas, combina fibra y 5G en un router con failover que cambie automáticamente cuando una vía falla.
La transición ya está en marcha. Para muchos hogares, el 5G FWA ofrece libertad de instalación, buena velocidad y flexibilidad contractual. Para otros, la fibra seguirá siendo el ancla. La decisión acertada nace de medir tu cobertura, tu uso y tu tolerancia a variaciones en horas críticas.



En un piso de alquiler esto me cuadra mucho: enchufar, probar cobertura y listo. Si de verdad me da 300–500 Mbps y latencia baja, bye bye a las obras y a la permanencía. Eso sí, ¿alguien en Madrid centro lo usa a diario para teletrabajo y videollamadas? ¿Se mantiene estable en horas punta?