La postura del andrómaco

Publicado por mvega
Publicado en 2 de septiembre de 2008

Postura en la que la mujer se sienta o se pone de cuclillas sobre su compañero. El hombre tiene un papel menos activo, que no tiene por qué ser desagradable para él…

Postura en la que la mujer se sienta o se pone de cuclillas sobre su compañero. El Andrómaco favorece el placer femenino. El hombre tiene un papel menos activo, que no tiene por qué ser desagradable para él...

Un poco de historia
Esta postura se practica desde la antigüedad, y su nombre viene de una heroína de La Ilíada. Según Homero, durante sus encuentros amorosos, la mujer de Héctor, Andrómaco, se sentaba a horcajadas sobre su marido. Caución consagrada por la literatura a una práctica al menos controvertida, ya que la mujer está en una postura dominante e impone el ritmo de las relaciones.

La técnica
Sentada o de cuclillas sobre su compañero tumbado boca arriba, la mujer elige el ángulo de penetración, mueve su cuerpo según el movimiento y la inclinación que desea. Puede apoyar sus manos sobre el torso del hombre.
El hombre tiene las manos libres para acariciar a la mujer como quiera: pechos, muslos, clítoris, nalgas... y se deja llevar.

Las sensaciones
- Para la mujer: esta postura favorece el orgasmo vaginal ya que la mujer puede orientar su cuerpo para la penetración, según el ángulo en el que siente más placer. La zona delantera de la vagina se estimula especialmente; la postura del Andrómaco es propicia para la estimulación del punto G. La penetración es particularmente profunda. Además, la mujer puede, si no alcanza el placer deseado, tocarse el clítoris o pedirle al hombre que lo haga, que tiene las manos libres.
- Para el hombre: el Andrómaco ralentiza la subida del placer, lo que puede ser interesante para los hombres que eyaculan demasiado rápido. En posición de sumisión, puede dejarse hacer y sentir cómo aumenta su placer viendo el cuerpo en movimiento de su compañera.

Los inconvenientes
A algunos hombres no les gusta esta postura de sumisión frente a la mujer y pueden tener dificultad en alcanzar el orgasmo, ya que no tienen el control sobre su placer. Además, es importante que a la mujer le guste su cuerpo, ya que lo ofrece a la vista del compañero durante el acto sexual.
Hay que destacar que la profundidad de la penetración también puede provocar cierto dolor.

El momento ideal para practicarla
¡Cuando la mujer se sienta dominante! Si conoce bien su cuerpo y le gusta mostrarse desnuda. Es una postura que hay que probar si el hombre está un poco cansado y previere la pasividad. El Andrómaco también puede practicarse durante el embarazo, pero es menos práctico a partir del 5º o 6º mes.

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