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Hacer el amor en el probador

Publicado por Redacción enfemenino
Publicado en 13 de enero de 2010

>Hacer el amor en el probador: el porqué de la fantasía
Es un lugar estrecho, íntimo y caluroso que te mantiene escondido del resto del mundo, pero al mismo tiempo te encuentras rodeado de gente. Tú los oyes pero ellos no te ven… Además, es uno de los pocos lugares, quitado del hogar, en el que nos desnudamos. Si los probadores pudieran hablar, seguro que nos contarían anécdotas sobre los cientos de cuerpos desnudos que han visto desfilar ante sus espejos.

>Las ventajas del probador
-La adrenalina de ese delicioso momento hará menos doloroso el paso por caja.
-Algo más que añadir a tu palmarés sexual: una experiencia única y muy original que envidiarán tus amigas y de la que tu pareja se acordará toda la vida.
-Ya puedes estar contenta porque tu pareja corre el riesgo de convertirse en un adicto a las compras.

>Los inconvenientes del probador
-Los malditos neones que desvelan los pequeños defectos (rojeces, puntos negros, piel de naranja…) que en casa podemos camuflar gracias a la luz tenue. No es muy glamuroso.
-Algún cliente puede entreabrir el probador sin querer o incluso echar un vistazo por el exceso de ruido.
-La estrechez del lugar limita mucho los movimientos. Si tenéis suerte, encontraréis probadores más espaciosos con una silla y una mesa pequeñas. En ese caso dejad vía libre a la imaginación.

>Algunas travesuras…
-En una tienda de lencería: con todos los conjuntos a tu alcance puedes hacer un pequeño desfile en exclusiva para tu pareja. También es el momento de comprar modelitos que nunca comprarías sola o piezas caras. ¡Que vea qué bien te quedan!
-Un sábado por la tarde, en plenas rebajas: la tienda está a reventar, la cola de la caja es interminable, aprovechad el tumulto y abriros paso hasta los probadores. El lado bueno: las dependientas estarán demasiado ocupadas para “ocuparse” de vosotros. Y la algarabía del ambiente camuflará todos vuestros ruidos.
-En una tienda para hombres: ¿y si es él quien, al desnudarse, provoca en ti una gran excitación? No hay nada más sexy que el cuerpo desnudo de tu pareja mientras se cambia. ¿Por qué no invertís los papeles? Que se vista de calle, con traje… ¡Suéltate!


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