El mercado global da un giro que muchos no habían previsto y afecta a tu cesta, a los bares de tu barrio y a los agricultores.
El ajo ha dejado de ser solo un básico de la cocina para convertirse en un termómetro de precios, logística y dependencia exterior. Una potencia lejana concentra la mayor parte de la producción mundial y marca el ritmo de las cosechas, los fletes y lo que pagas en el supermercado.
Ni Castilla-La Mancha ni Andalucía: por qué miramos al otro lado del mapa
España tiene tradición, calidad y zonas emblemáticas como Castilla-La Mancha y Andalucía. Pero el liderazgo mundial del ajo está lejos de la península. Mientras aquí los productores ajustan superficies y costes, en Asia se escala con tecnología, almacenes y rutas comerciales capaces de abastecer a medio planeta.
Entre el 70% y el 80% del suministro global de ajo sale de un solo país y en 2023 superó los 23 millones de toneladas.
China, líder absoluto del ajo en el mundo
China concentra una red de cultivo que abarca provincias como Shandong, Henan, Jiangsu y Yunnan. El calendario se ajusta por clima: siembras de final de verano y otoño, y cosechas que arrancan en marzo en las zonas más templadas y se extienden hasta junio en las más frías.
Calendario de cultivo y salto tecnológico
El país combina pequeñas fincas con recolección manual y grandes explotaciones agrícolas mecanizadas en el norte. Las cosechadoras han reducido tiempos y pérdidas, y facilitan una selección inicial más homogénea. Ese avance encaja con la clasificación por calibre y la preparación para exportación que exigen los importadores.
Infraestructura y calidad que sostienen el dominio
El otro pilar del dominio chino está en su red de almacenamiento y frío. El ajo se conserva de seis a ocho meses sin perder firmeza ni aromáticos, lo que permite responder a picos de demanda internacional y dosificar salidas cuando los precios mejoran. Crece además la centralización: cada vez más mercancía se guarda en nodos logísticos con controles de calidad estandarizados, en lugar de quedar dispersa en fincas.
China no solo produce más; ha montado una cadena que asegura volumen, estabilidad y calidad comercial hasta el muelle del comprador.
Así queda el ranking global en 2026
Estas cifras orientativas ayudan a dimensionar la diferencia entre el líder y el resto:
| País | Producción anual (t) | Superficie (ha) | Rendimiento (kg/ha) | Per cápita (kg) |
|---|---|---|---|---|
| China | ≈23.000.000 | ≈831.832 | ≈24.661 | ≈14,7 |
| India | 3.190.000 | 392.000 | 8.138 | 2,39 |
| Bangladesh | 501.611 | 72.858 | 6.885 | 3,04 |
| Egipto | 348.231 | 16.757 | 20.781 | 3,57 |
| España | 315.720 | 29.830 | 10.584 | 6,77 |
| Corea del Sur | 308.532 | 21.999 | 14.025 | 5,98 |
| Ucrania | 215.080 | 22.900 | 9.392 | 5,09 |
| Myanmar | 210.861 | 28.158 | 7.489 | 3,92 |
| Argelia | 195.976 | 11.374 | 17.230 | 4,61 |
| Uzbekistán | 195.467 | 6.106 | 32.013 | 5,99 |
- La brecha entre el primero y el segundo supera los 19 millones de toneladas.
- Uzbekistán destaca por rendimiento por hectárea, pese a una superficie pequeña.
- España sostiene posiciones con una combinación de volumen y valor añadido.
Qué significa para España y por qué el origen importa
España ocupa el quinto lugar mundial. Los cultivos se reparten por todo el país con focos en Cuenca y en la Andalucía del interior, con presencia relevante en Córdoba, Granada, Badajoz, Albacete, Jaén y Cádiz. La estrategia habitual pasa por diferenciar calidades, aprovechar el tirón de variedades con identidad y asegurar contratos de campaña con distribución.
Castilla-La Mancha y Andalucía pesan en superficie y empleo, pero el mercado mira cada vez más a la diferenciación y a la trazabilidad.
Para el consumidor, el origen condiciona precio, calibre y sabor. Para el productor, la competencia a bajo coste presiona márgenes y orienta inversiones hacia riego eficiente, conservación y certificaciones. La ventana de comercialización también cuenta: quien puede guardar entre seis y ocho meses, vende cuando el mercado paga mejor.
Impacto en tu cesta y en la hostelería
Cuando el gran exportador ajusta su oferta, se mueve el precio en origen y el de la importación. Los restaurantes notan el cambio en las compras mensualizadas y el retail repercute subidas con unas semanas de retraso, según disponibilidad y contratos. El consumidor puede gestionar mejor su gasto con pequeñas decisiones de compra y conservación.
Consejos rápidos para comprar y conservar mejor
- Busca el origen en la etiqueta y compara calibres; el precio por kilo varía más de lo que parece.
- Prioriza cabezas firmes, secas y sin brotes; duran más en la despensa.
- Guárdalo en lugar fresco y ventilado, sin bolsas cerradas; evita refrigerarlo salvo clima muy cálido.
- Si compras en volumen, separa dientes dañados para su uso inmediato y evita que contaminen el resto.
Claves para quien importa o compra al por mayor
Más allá del precio FOB, pesan los fletes, los tiempos de tránsito, los controles fitosanitarios y el tipo de cambio. La planificación reduce riesgos y mejora el coste final por kilo.
Un mes extra de almacenamiento bien gestionado puede valer más que un céntimo menos por kilo en origen.
Mini simulación de costes
Imagina una compra de 20 toneladas en contenedor refrigerado. Si el flete sube 600 euros y el tránsito se alarga cinco días, el coste total por kilo puede aumentar de 0,03 a 0,05 euros según recargos de energía y demoras en puerto. En operaciones ajustadas, esa variación marca la rentabilidad. Compensar con contratos flexibles, ventanas de entrega alternativas y seguro de transporte puede estabilizar la cuenta.
Lo que viene en 2026
Los grandes jugadores seguirán invirtiendo en almacenamiento y control de calidad. España tiene margen para crecer en valor: trazabilidad digital, variedades con identidad y acuerdos estables con distribución. Para el consumidor, mirar la etiqueta y conocer la estacionalidad ayuda a pagar menos por un producto mejor, sea nacional o de importación.



¿Entonces la mayoría del ajo del súper viene de China? ¿Algún truco rápido para ver el orígen sin rebuscar en la etiqueta?