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Bañar a tu bebé

Maren Agirregomezkorta
por Maren Agirregomezkorta Publicado en 29 de septiembre de 2008

Medida de higiene ineludible, el momento del baño para los bebés no se reduce sólo a esto. Es, ante todo, un momento privilegiado de complicidad. ¿Cuál es el objetivo? Que el bebé se sienta feliz y confiado. Entonces, ¿qué precauciones hay que tomar? ¿Cómo hay que hacerlo si tiene miedo al agua? ¿Cuáles son los trucos para facilitar la tarea? A continuación lo resumimos.

Frecuencia
Generalmente, se tiende a lavar demasiado a los bebés, y esto puede ser una fuente de alergia. Lo mejor es un baño diario, e incluso cada dos días, por la tarde o por la mañana, según su ritmo de sueño. Resérvale un buen rato: es mejor un baño largo que muchos baños rápidos todos los días. Después de un día animado, el baño ayudará al bebé a relajarse, y así podrá dormir plácidamente.

El miedo al agua
A algunos bebés les encanta el agua, otros son más temerosos. Normalmente, la sensación del agua suele ser familiar, debido a que el bebé ha estado, recordémoslo, nueve meses bañado en el líquido amniótico. Pasa, sin embargo, que algunos se bloquean durante las primeras semanas. Entonces, el baño puede vivirse como una verdadera prueba. Puede bastar con una sola mala experiencia (agua demasiado caliente o demasiado fría, jabón en los ojos) para que el bebé asocie el agua con un recuerdo desagradable. El rechazo del bebé también puede nacer de un sentimiento de inseguridad, si se ha sentido mal aguantado alguna vez.
> Por eso, es primordial hacer movimientos firmes y seguros y tener confianza en ti misma: así el bebé se sentirá seguro. Se empieza con baños cortos (5 minutos), y se van alargando poco a poco, conforme se va sintiendo cómodo.

Los preparativos
> Precalienta la habitación: la temperatura ideal es de 22°/23°. Llena un poco la bañera antes de meter al bebé. Esto evita que espere con frío o que se asuste con el ruido del grifo. El agua debe estar alrededor de los 36º / 37 °. Compruébalo con un termómetro o con tu codo.
> Pequeño detalle práctico: si la mesa donde lo tumbas está fuera del baño, ten a mano una toalla gruesa o un acolchado cerca de la bañera. Puedes desvestir y secar ahí al bebé, para evitar el estrés del transporte y los riesgos de caídas. Opta por una bañera de plástico duro, adaptada al tamaño del niño.
> Material necesario: debes tener todo a tu disposición en el momento en que el bebé está en la bañera. Por lo tanto, prepara una pequeña cesta con jabón, champú, toalla, ropa de recambio, pañales limpios, juguetes... Tampoco te olvides de poner juguetes adaptados en el agua para distraerlo, para hacer del baño un verdadero momento de placer y de juego.
> El jabón: que sea hipoalergénico y sin jabón, o un jabón dermatológico muy graso. Y, preferentemente, sin paraben (sustancia muy frecuente pero que se sospecha que puede ser cancerígena). Opta por un champú suave y, sobre todo, que no pique a los ojos.

La hora H
> En primer lugar, informa al bebé de que ha llegado la hora del baño. Poco a poco, explícale con tus gestos lo que vas a hacer.
> Para enjabonarlo: puedes enjabonar al bebé, bien sobre la mesa donde lo tumbas, o bien directamente en el agua. Al desvestirlo y enjabonarlo, mantén bien el contacto con el bebé para que se sienta tranquilo: ponle una mano sobre el vientre, acaríciale la frente... También puedes aprovechar para irle indicando todas las partes de su cuerpo, invitándolo a participar. Siempre será bienvenida una manopla muy suave pero, sobre todo, no utilices esponjas, que son un nido de microbios. Hasta los 3 o 4 meses, lávale bien todos los pliegues de la piel y la cabeza, ya que con ese tiempo los bebés sudan mucho.
> Evita mojarle la cara para que no se estrese. Para lavarle el pelo, simplemente pasa la mano sobre su cabecita echándole agua hacia atrás. Reserva el lavado de la cara para más tarde.
> Tus movimientos deben ser suaves, pero seguros. Tu niño se sentirá en confianza. Atención, fíjate en sostener siempre al bebé por la nuca (con el brazo izquierdo si eres diestra, y con el derecho si eres zurda) cuando está en la bañera. Aún así, nada te impide habituarlo poco a poco mojarse la nuca.

Vigilancia
¡Atención! Debes estar concentrada únicamente en el bebé, ¡y no estar por nadie más! Ni se te ocurra dar vueltas para buscar el jabón o el juguete en la habitación, o peor aún, responder al teléfono. Debes tener en cuenta que un bebé puede ahogarse en tan sólo15 cm de agua en algunos segundos...

Después del baño
> Atención con el secado: seca al bebé dándole suaves toquecitos con la toalla. Lo ideal es optar por un albornoz con capucha para que no coja frío en la cabeza.
> Si el baño está bien caliente, puedes hacerle un masaje rápido con un aceite sin perfume. También puedes optar por ponerle una crema hidratante protectora después de cada baño.

por Maren Agirregomezkorta